En el mundo capitalista está claro que cada cual gana todo lo que pueda y le dejen. Ahora bien, cuando uno de esos ganadores se pone a dar consejos, tendría que tener un puntito de autoridad basada en cierta estética, de forma y manera que sus manifestaciones y opiniones no produzcan la sensación de que le está metiendo adrede el dedo en el ojo a su interlocutor o pretende hacerle comer mierda . Don Francisco González Rodríguez que es el presidente del BBVA, nos ha dicho –según El Mundo 13/6/11- que la reforma laboral en cuanto a la negociación colectiva de los trabajadores con los empresarios se ha quedado corta; no dice en qué se ha quedado corta, pero se entiende: no suficientemente liberal, y que sigue sometiendo al empresariado a una serie de condicionantes que restringe sus deseos de emplear a más personas, y que los sindicatos continúan teniendo el monopolio de la negociación de los convenios laborales. Hace una eternidad, allá por febrero de este año 2011, ya olvidado por el paso del tiempo, salió otra noticia –El País 5/2/11- sobre que el mismo Sr. González ya había cumplido 65 años, y en cuanto decidiera dejar los cargos que ostenta en el BBVA recibiría una pensión de setenta y nueve millones setecientos mil euros (79.700.000€) . Perfecto. Si sumamos y dividimos, deseando a Don Francisco que viva al menos hasta que cuente con 105 años de edad, 40 más, lo que serían 14.600 días con sus noches, si se administra un poco, tendría cinco mil cuatrocientos cincuenta y nueve euros (5.459€) para gastarse cada día del resto de su vida. Ya no hablemos de ética, que suena a demagógico, sino de lo que queda bonito y de lo que queda feo. Y queda feo que les estemos diciendo a los trabajadores y a los ex-trabajadores que tienes que ser más transigentes para que todos vayamos mejor, entre ellos el Sr. González y sus colegas. Claro si esto lo oyen los parados que están esperando la carta del juzgado de ejecución de la hipoteca de su casa, o que en estos días les han tenido que decir a los hijos que este año no había colonia escolar… Es como violento ¿no?
Barcelona a 14 de junio del 2011.- Ruben Romero de Chiarla.