martes, 27 de mayo de 2014

PODEMOS II.-



 
 
Los triunfadores en las elecciones que naturalmente fue el PP, se lamen las heridas, el Alcalde de Valladolid, Sr. León de la Riva dice que Podemos  es un partido antisistema, y tiene razón si resulta que el sistema es el que pilota el PP junto con la distracción intencionada del PSOE. También dice, él y otros, que Pablo Iglesias ya pertenece a la casta política que critica, es una genial ilusión del Alcalde de Valladolid y de todos los de su club. Si consiguen integrarlo en la casta habrán ganado y Pablo Iglesias será idiota. Rubalcaba con su convocatoria de congreso, posiblemente trata de eludir las primaria; en el congreso votarán los pocos de siempre, los funcionarios del Partido. Bien; que sigan en el sistema que irán de culo. Alberto Garzón de Izquierda Unida es un buen elemento, no para que le usen como atracción de Podemos hacia IU, sino para que él se integre en Podemos.
 
Barcelona a 27 de Mayo del 2012.- RRCH



 

 

lunes, 26 de mayo de 2014

PODEMOS


 

Realmente el resultado logrado por la formación de izquierda Podemos, ha reventado todas las previsiones. Ello viene a demostrar que la gente si no se moviliza es porque no sabe a quién seguir ni qué planteamientos defender, dado el tremendo parecido de unos y otros. El buen resultado de Podemos, sin haber hecho ningún dispendios económicos en la campaña electoral, es parte de su éxito. Para llegar a la gente no hace falta mucha propaganda, sino trasmitir ideas razonables y racionales; posibles. Los recortes no son malos por sí mismo; es necesario recortar en lo inútil y aumentar los presupuestos en lo necesario. La diferencia entre los partidos tradicionales, en los que también se incluye Izquierda Unida, está precisamente en eso, en discriminar qué es necesario y qué no lo es. Ahora es necesario conseguir que se vayan todas las personas que por acción o por omisión –por omisión también-, han participado en la fiesta de lo innecesario. Que se dediquen a otra cosa. Otra cosa que no tenga nada que ver con la función pública o con las empresas privadas que inciden mediante presiones sobre, la hasta ahora, casta política. Seguramente Rubalcaba fue un buen político, pero ahora se necesitan personas limpias que hagan política sin que lleven consigo una historia de honestidad discutible. Ya no valen los que se dejaron, ni los que estuvieron y se callaron. No se necesitan profesionales de la política, sino personas interesadas en la política; en otra política. No sería bueno que Podemos se integrara con Izquierda Unida, si lo hiciera serían engullidos en una maquinaria de partido antiguo dónde las vacas sagradas imponen su pensamiento arraigado en postulados trasnochados y personalistas. También se puede morir de éxito como pronosticó Felipe González con acierto, aunque seguramente la frasecita le resultó tan atractiva que ni siquiera él se la tomó en serio, y acabó montándose una fundación para su gloria y proponiendo una coalición del PSOE con el PP. No sabremos nunca cuántos de los votos perdidos por el PSOE obedecen la brillante idea de González, aunque se le agradece que haya dicho lo que piensa, aunque si sigue por esa vía puede conseguir que el PSOE se convierta en un partido testimonial extraparlamentario. Es estupendo que el PP diga que ha ganado, seguirán por el único camino que saben recorrer, el que sus mandantes le obligan hacer, y para eso les mantienen. Es bueno para el país que se crean ganadores, que sigan ganando así; que pronto dejarán de hacerlo. Podemos conseguirlo.

 

Barcelona a 26 de mayo del 2014.-

jueves, 22 de mayo de 2014

Inteligencia emocional.-


 

 
Ya hace un tiempo que se viene hablando de eso que llaman, inteligencia emocional. Ahora los psicólogos y los psiquiatras entran en su valoración. Al parecer la cosa explicada de forma simple es algo así como la capacidad que tenemos los humanos en decir, acertando, que “si” y en decir, acertando, que “no”. El que más acierta cuando dice que sí o cuando dice que no, tiene más inteligencia emocional. No vale acertar de chiripa o por casualidad.  Al parecer la cuestión están en valorar adecuadamente las causas, las circunstancias y las previsibles consecuencia de un sí o de un no en relación a la propuesta que se ha de aceptar o se ha de rechazar. No es fácil. Fácil es la otra, la inteligencia memorística que hasta ahora se sigue utilizando como única vara de medir la capacidad intelectual de los humanos. El que tiene memoria lo tiene facilísimo y el que no se fastidia.  La memoria que se cultiva en la enseñanza reglada actualmente, es como instalar  una grabadora en el cerebro.  Al alumno se le da un discurso explicado y si se lo graba en la mollera y al poco tiempo es capaz de vomitarlo entero, saca sobresaliente. Generalmente después de la expulsión no le suele quedar mucha sustancia dentro, pero la finalidad no es alimentarse sino sacar una nota alta que será la que determine el grado que posee de inteligencia. El premio en este caso no le queda en su interior, pero lo puede colgar en la pared. Si a los 4 o 5 años (o a las 2 semanas) se le pregunta por lo mismo, no tendrá ni idea ni tampoco le importará porque ya pasó el examen, que para eso y para nada más, memorizó.
La inteligencia emocional deduzco, es aquella aptitud o actitud, que  ante el discurrir de la vida impide por un lado meterse uno en berenjenales que no valen un pito, y por otro ayuda a lograr una estancia razonable en este mundo, tener buena consideración de sus congéneres y que ello resiste el paso del tiempo. Aquel que consigue tener todo lo que quiere tener, mucho más allá de lo que necesita, y luego para conseguir sensaciones excitantes se ayuda con alucinógenos u otra yerbas que lo llevan a la miseria y la degradación, no son muy inteligentes emocionalmente aunque tengan una memoria de elefante. Estos eran los que antes, de forma poco elegante, se les catalogaba como gilipollas, tontos del culo, zampaboya o descerebrados. Lo mismo sucede con estos cerebritos que aprueban las oposiciones cantando temas de carrerilla sin olvidar comas ni acentos, y luego dicen y hacen cada tonterías que a uno lo dejan helado.  Y es verdad. Sería estupendo, por ejemplo, que la inteligencia emocional puntuara para los cargos institucionales, de forma que no se pudiera ser legislador, ni presidente de un país, ni senador, ni diputado, ni juez, ni notario, ni abogado, ni arquitecto, ni ninguna de esas profesiones que ejercidas de formas incompetentes pueden arruinarle la vida al prójimo, si antes no se superara un test de inteligencia emocional, corrigiendo el sentido común. Lo de la inteligencia memorística está tan sobrevalorada que después de Google hasta parece poco necesaria. Si uno quiere saber lo que sea, pone el ratón en el sitio adecuado y se lo cuentan con detalle, el problema está en saber qué se quiere saber y para qué; y lo que es peor, qué se le ocurre hacer con lo que acaba de saber. Bueno, un poco necesaria sí que es, no se nos vaya a olvidar los conceptos, ni la identificación de las personas que merecen ser olvidadas, ni las que merecen ser queridas. Y que no se nos olvide perdonar a los despreciables, recordando los motivos de la conceptualización que de ellos, ellos se ganaron.
 Barcelona a 22 de mayo del 2014.-  RRCH

jueves, 15 de mayo de 2014

TWITEAR, por desahogo.-




Seguramente la misma persona que manifiesta satisfacción twiteando, por el hecho que una mujer -o dos-  del Partido Popular mate a tiros a otra mujer del mismo partido, si se lo pensara dos veces antes de darle a la tecla, seguramente no lo haría. Y no lo haría, tan solo por mantener su autoestima y su buena consideración frente a sus conocidos. El problema está en que lo seguirá pensando, y posiblemente sus conocidos también. Nuestros mandatarios, y especialmente el ministro que dirige a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, se creen que aquello que no se conoce porque  no se dice, no existe. La corrupción no existe mientras no se conoce. Las mentiras no existen mientras no se conocen. América no existía mientras aquí no se conocía, pero estaba allí, y la gente que estaba allí sabía que existía, aunque le daban otro nombre. Pero era la misma cosa. Ahora el ministro Sr. Fernández, que al parecer le tienen prohibido estar callado cuando no tiene nada que decir, se la ha ocurrido perseguir a los twiteros  mal pensados que escriben lo mal pensado. Ni se le pasa por la cabeza al hombre, reflexionar un instante para explorar la cuestión, de: ¿por qué la gente dice esas cosas tan feas?  Si lo hiciera, hasta podría llegar a la conclusión que lo dicen porque lo piensan. Y, ¿por qué lo piensan? Pues, no lo sabremos nunca. Es imposible ponerse en la cabeza del otro y más si son muchos. No obstantes sí que se pueden aventurar algunas hipótesis. Y hay una que es muy preocupante y lo peor es que hasta podía ser cierta, que para emitir opiniones genéricas, todos hacemos la operación del mínimo común denominador, algo así como calcular un porcentaje pero sin meternos en honduras matemáticas, de forma y manera que un diez por ciento nos puede servir para definir al cien por cien. Por ejemplo, si en Francia solo existieran tres millones trescientos  mil asesinos de los cuales todos hubieran efectuado un promedio de un asesinato en los últimos diez años –33.000 al año-, concluiríamos que los franceses son unos asesinos. Pero matemáticamente, puesto que son unos sesenta y seis millones de franceses, de ellos sesenta y dos millones setecientos mil no lo serían, y sólo lo serían el cinco por ciento del total de franceses, que en definitiva todos ellos solo eliminan al año al cero cinco por ciento de sus conciudadanos, dentro del noventa y cinco  por ciento de los que son buena gente y no matan a nadie. Al parecer en España tenemos a unas setenta y tres mil quinientas  personas que ejercen cargos políticos por elección popular. Se suponen que estos son los políticos, a los que habría que añadir los que se postulan y no son elegidos y lo siguen intentando. En noviembre del 2009, habían en España -según el entonces Fiscal General del Estado Don Cándido Conde Pumpido-, setecientas treinta causas penales abiertas contra políticos, por corrupción. En los años que han pasado desde aquella fecha, han salido: el Caso Bárcena; el Caso de la financiación ilegal del Partido Popular; el caso de los ERE en Andalucía del Partido Socialista Obrero Español; el Caso de la Infanta Cristina y su esposo; el caso Matas en Baleares; el caso de los trajes del Sr. Camp en Valencia; el caso Pallarols de la financiación ilegal de Unión Democrática de Catalunya; el caso Correa-Gürtel; el caso de ITV-Oriol Pujol de Convergencia Democrática de Catalunya; el caso Palau; la pasta gansa que va apareciendo en Suiza, y un montón de otros casos de la misma categoría, que por cuya abundancia no recuerdo en este momento. Nadie tiene dudas que no todo los políticos son corruptos, pero el porcentaje al ser tan elevado lleva al mínimo común denominador. Máxime si resulta que paralelamente por la acción o la inacción de los políticos se han producido muchos miles de desahucios mediante los cuales miles y miles de familias se han quedado en la calle, ciento de miles de personas se han quedado sin trabajo, se han reducido los presupuestos para la enseñanza, la sanidad y la dependencia, y la obras públicas -algunas faraónicas- se han pagado a empresas privadas cantidades muy por encima de lo presupuestado. A los bancos les va bien. ¿Y cómo no se entiende que la gente piense y twuitee cosas feas cuando a un político le pasan desgracias? ¿Puede ser que la gente no vea a los políticos como personas normales? ¿Puede ser que los políticos no actúen como personas normales?  ¿No será que la gente quiere que se haga política y los políticos no? ¿Puede ser que los partidos políticos están boicoteando la política y a la gente le estén dejando solo el derecho al pataleo y el desahogo por internet? ¡Cuidado que como dejen internet y salgan todos a la calle la cosa se puede poner fea!


Barcelona a 15 de Mayo del 2014.- RRCH

jueves, 24 de abril de 2014

MACHISMO, EL.


 

El término machista, ya desde la definición que le otorga el Diccionario de la Real Academia de la Lengua: actitud de prepotencia de los varones respecto a las mujeres, engloba todo lo malo que un ser humano varón ha de ser, si se siente cómodo con su condición. El término hembrismo que coherentemente debería tener como definición: actitud de prepotencia de las mujeres respecto a los varones, no existe. El orgullo o complacencia que los seres humanos hembras puedan tener por serlo, se denomina feminismo: doctrina social favorable a la mujer, a quien concede capacidad y derechos reservados frente a los hombres, y, movimiento que exige para las mujeres iguales derechos que para los hombres, y sí que está en el DRAE. Masculinismo no está. Dícese últimamente, que los varones contemporáneos están en crisis. No saben qué hacer, cómo hacerlo, ni cuándo, para mantener una relación pacífica, placentera y constante con una mujer. La cuestión a dilucidar bien podría ser que, la crisis la están teniendo las mujeres, y los hombres solo reciben los efectos perniciosos colaterales. Cabe la posibilidad teórica –con perdón por favor- que las mujeres actuales tengan la tendencia de desear en el hombre una cosa y su contraria: el hombre ha de ser sensible y no tener vergüenza en llorar, pero no ha de ser blandengue, ni llorica, ni un calzonaso. Ha de ser fuerte y valiente para proteger a la mujer; si ella se mete en un lío aunque no tenga razón, el hombre que la acompañe ha de defenderla aunque le cueste sus dientes;  pero no ha de ser proteccionista ni controlador. Ha de ser galante y detallista para dejar constancias de cuánto le importa, pero cuidando al máximo no interferir en el espacio de ella. El varón ha de aceptar con agrado que su compañera salga con sus amigas o amigos, quedándose él en casa, pero se ha de resignar a no hacerlo con los suyos sin llevar a su compañera. El varón tiene que emplear menos tiempo en el trabajo para así compartir las tareas domésticas, pero sin que ello le implique un descenso de ingresos económicos, puesto que si ella gana más que él a ella no le satisface. Ha de ser severo con los hijos y al mismo tiempo cariñoso, pero sin pasarse ni en lo uno ni en lo otro. Tiene que ser masculino, pero mejor que se depile todo el cuerpo. Tiene  que ser un macho pero disimularlo al máximo, cualquier desliz le convierte en machista, y ser machista es esencialmente malo, puesto que el concepto no admite ninguna virtud. La crisis de la mujer posiblemente ya empezó allá por los años 60. Tuvo éxito en su momento, y trascendencia hasta nuestros días, el Manifiesto SCUM (del inglés al castellano= ESCORIA) de la autora Valerie Solanas, que propició el feminismo separatista –no hembrismo separatista-, propagando la iniciativa del exterminio físico del género masculino. Dicha crisis femenina en caso de existir, por supuesto que ,en una medida, ha sido necesaria y beneficiosa para todos, incluyendo a los varones. La cuestión está en la medida. Dijo Gabriel García Márquez -machista redomado- que cuando un varón tiene una discrepancia con una mujer, no la ha de dialogar, sino hacer confianza y tirar para delante; cualquier dialogo tendente a solventar la cuestión, acaba en pleito.

 

P.D. cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

 

Barcelona a 24 de abril del 2014. rrch

miércoles, 9 de abril de 2014

Catalunya vs. España, y sus mandatarios


 
Los discursos de ayer fueron impecables. La propuesta del Parlamento catalán apoyada por el 80% de los representantes de Catalunya fue rechazada por más del 80% de los representantes del Estado español en el Congreso de los Diputados. El rechazo a la petición catalana para que España le cediera la competencia a Catalunya para celebrar un referendo para saber si los catalanes quieren seguir siendo españoles o no, se basó en los impedimentos que ciertamente impone la Constitución española de 1978. Con la Constitución en la mano el pretendido referendo no se puede hacer, puesto que la soberanía sobre España corresponde a todos los españoles, y ello no lo pueden decidir una parte que pueden ser más o menos seis millones, excluyendo al resto que pueden ser más o menos cuarenta millones. Impecable. Ahora bien, que sea impecable no significa ni de lejos que con tal impecabilidad se resuelvan los problemas.

Si nos vamos unos años atrás, la Ley para la Reforma Política (Ley 1/1977 de 4 de enero), no hubiera existido si ante la proposición de ella, los representantes de las Cortes Españolas (franquistas) hubieran esgrimidos los mismos argumentos impecables que ayer esgrimió el Presidente del Gobierno de España, Sr. Rajoy. Evidentemente, aquella atrevida propuesta de Don Torcuato Fernández-Miranda y Hevia, que había sido Secretario General del Movimiento desde 1969 hasta 1974, no solo era contraria a las Leyes Fundamentales del Reino, sino que además era contraria a la Patria de Franco, y al Movimiento. Tan contraria, que para oponerse a ella de forma impecable se pudo decir (y algunos lo dijeron con acierto) que con tal Ley hasta podía ser que se legalizara el Partido Comunista unos pocos meses después (9 de abril de 1977). Y, ¿qué mayor mal podía sucederle a este país que los comunistas fueran legales?  Aquella Ley que cabía en un folio, con sólo 5 artículos cortos, 3 Disposiciones Transitorias y una Disposición Final, traía cosas tan aberrantes para la época, y contra las Leyes Fundamentales del Reino, como que en su artículo primero, uno, decía: “La democracia, en el Estado español, se basa en la supremacía de la Ley, exposición de la voluntad soberana del pueblo. Los derechos fundamentales de las personas son inviolables y vinculan a todos los órganos del Estado”. Y lo peor era que, con esa corta y disparatada ley, se estaba anunciando otra peor aún, la Constitución, que podía hacer (como lo hizo) mayores barbaridades: eliminar la pena de muerte; establecer la igualdad entre los españoles incluyendo a las mujeres, a todas, impidiendo la discriminación por razones de sexo, opinión, procedencia; todas barbaridades para destruir a España. Pero con aquellos locos, entre los cuales estaba en primera línea Don Adolfo Suárez, resultó que no solo no se destruyó España, sino que se construyó la que tenemos. Y la que tenemos, que naturalmente es distinta a la que teníamos con las Leyes Fundamentales del Reino, es mejor por mucho que aquella. Aquellas personas de finales de la década de los años 70 del siglo pasado, podían haber hecho lo mismo que nuestros actuales mandatarios políticos están haciendo: NADA. Sencillamente decir, no hacemos nada porque las leyes Fundamentales del Reino, no nos permite hacerlo; y dejar que la cosa se arregle o desarregle sola. Si Adolfo Suarez, hubiera sucumbido ante el miedo que, legalizando el Partido Comunista, éste hubiera ganado las elecciones y con ello convertido a España en un Estado Soviético, no lo hubiera legalizado y España no sería una democracia, y eso, que no sucedió, pudo suceder: ese era el riesgo que asumieron para sus propias personas. El gobierno español actual ha sucumbido al miedo. Miedo a  que, si convoca un referendo en toda España para saber si los españoles quieren que los catalanes sigan siendo españoles y si los catalanes quieren seguir siendo españoles, resulte que una mayoría de catalanes voten que quieren salir de España, o lo que es peor, que una mayoría de españoles voten que les parece bien que Catalunya se independice de España. Cierto es que el Gobierno catalán pretende un referéndum sólo en Catalunya, pero desde el  Gobierno español no se les ocurre valorar la posibilidad de un referéndum sobre lo mismo en toda España. Pero lo más desgraciado de éstos desgraciados, es que no hacen nada ni siquiera para evitar que ese miedo que les arruga todas las partes blandas de sus cuerpos, se convierta en una realidad. Y lo peor es que el arrugamiento de ellos, genera más nacionalistas catalanes antiespañoles. Son una máquina generadora de independentistas.

 

Barcelona a 9 de abril del 2014. RRCH