martes, 22 de mayo de 2018

El Chalé revolucionario.


Es evidente, que Don Pablo Iglesias y Doña Irene Montero tiene todo el derecho del mundo a comprarse un chalé con piscina, jardín y casa de invitados, ¡solo faltaría! El señor y la señora que van a ser padres (y madres) tienen todo el derecho a que sus hijos no crezcan en barrios modestos y conflictivos como el del padre; tienen derecho también a comprarse un Mercedes Benz grande para llevar a su prole; y a tener una institutriz, y a tener jardineros, y mayordomo y un buen servicio doméstico con señoras uniformadas con cofias. Claro. Tienen derecho a educar a sus niños en un colegio privado dónde desde chiquitos le hablen en inglés, alemán o francés. Y también tienen derecho a mudar su ideología, si es que alguna vez tuvieron la que publicitan, y si no la tuvieron, tiene derecho a salir del armario y comportarse tal y como son, tal y como sienten, tal y como piensan. Jorge Vestrynge de ser neofascista amamantado por Manuel Fraga evolucionó hacia el comunismo y a victorear a Podemos. Y porqué el Sr. Iglesias y la Sra. Montero no pueden hacer el viaje a la inversa, una vez comprobado que en la Casta se vive estupendamente fuera de la conflictividad de los perroflautas que ensucian paredes y gritan.

Barcelona a 22 de mayo del 2018. RRCh

miércoles, 16 de mayo de 2018

A España no la fundó Franco, respetables idiotas.


Ha sido coherente y por tanto clarificador que los separatistas catalanes hayan nombrado Presidente de la Generalitat imbuido en el simbolismo de aparcero Presidente de la República de Cataluña, a Quim Torra, individuo idiota por autodefinición: racista y ultraderechista a la antigua usanza. El gran éxito del separatismo ahora coherentemente dirigido por un idiota fue conseguir sintetizar la historia de España, de forma que una mayoría se creyera que a este país lo inventó Francisco Franco Bahamonte. Éxito propiciado por la inhibición de los que se han ido definiendo como de izquierdas y sindicalistas engordados a pesebre. Esquerra Republicana de Cataluña, que de izquierda siempre solo ha contado con el nombre y de republicano con el apellido, no ha tenido ninguna vergüenza en apoyar a Quim. El pobre Rufián ha de estar peleándose con su propio ADN, y el bueno de Junqueras dándose con un cilicio en la capilla de Estremera para cuadrar las discrepancias menores con Quim. El Partido Socialista de Cataluña desde que Franco inventó a España nunca se ha sentido cómodo con ser socialista a secas y se ha situado en la equidistancia, medio socialista y medio lo contrario, para dialogar con Quim sobre la nueva religión que es lo que toca, tal como lo decía el prócer Pujol. A los españoles le han cercenado el conocimiento elemental de la inmensa mayoría de su propia historia, desde el momento que le hicieron creer que a España la creó Franco, y de ahí esa lastimosa versión de su propio país, siempre insignificante comparado con los otros, los grandes y los democráticos; esa necesidad constante de pedir perdón; esa carencia de orgullo. En eso han tenido éxito los separatistas ahora confesos como supremacistas, racistas y filo-fascistas que con desparpajo tachan de lo que ellos son a los demás, a los españoles. Es impensable que los británicos, los alemanes, los franceses, los belgas o los suizos hubieran tolerado sin modificar inmediatamente las leyes si fuera preciso, que un individuo como Puigdemont y ahora Quim prodigara impunemente por el mundo las barbaridades tóxicas que han manifestado contra su propio país y contra más de la mitad de los ciudadanos que componen su propia región, la que ellos dicen querer convertir en república independiente. La tolerancia del ciudadano español es impresionante y la paciencia conmovedora. Si el  español medio solo pusiera en valor su tolerancia y su inagotable paciencia, ya podría exhibir al mundo esa gran virtud, y no necesitaría decirlo en inglés, solo en castellano comunicaría con más de cuatrocientos millones de almas con las que comparte el pasado, y si quisieran también el futuro.

 ¡ A España no la fundó Franco respetables idiotas !

Barcelona a 16 de mayo del 2018. RRCh.

lunes, 14 de mayo de 2018

El peligro de los boludos.


Decía Facundo Cabral que se lo había dicho su abuelo, al cual seguramente se lo había dicho otro, que de otro oyó: lo que da más miedos son los boludos, porque son muchos y pueden elegir presidente. Boludo en el castellano de aquí se diría idiota. Y en el baile de los idiotas separatistas catalanes han elegido al idiota mayor. Un idiota con complejo de inferioridad. Todos estos, para disimular su idiotez inferiorizante tratan de humillar a los demás para hacer creer que supera a idiotas iguales que él. Si se les enfrentan, echan para atrás con la cola entre las patas exhibiendo su bajeza y su cobardía.

Barcelona a 14 de mayo 2018. RRCh.

viernes, 4 de mayo de 2018

LA CUESTIÓN IDENTITARIA


Posiblemente las controversias identitarias tienen su causa en una suerte de defensa grupal contra la globalización, aunque sus consecuencias no parecen benéficas en cuanto se está convirtiendo en un separatismo globalizado sustentado en el victimismo. Y así, los homosexuales sintiéndose víctimas de una mayoría heterosexual se separan del resto para supuestamente defenderse de una mayoría hostil que siempre les ha humillado, creando para ellos una subcultura específica con símbolos exclusivos y excluyentes. Las mujeres se organizan contra un supuesto patriarcado creado exclusivamente por los hombres para someterlas, y de lo que ellas se han de defender puesto que solo ellas pueden comprender el sufrimiento padecido desde el inicio de los tiempos. Los inmigrantes se han de organizar como tales para combatir la resistencia de los autóctonos y estos contra aquellos para no ser invadidos. Los negros lo mismo para defenderse de los blancos y los blancos contra los negros para no ser superados en número. Los catalanes y los vascos para sobrevivir ante el aplastamiento que los españoles siempre han pretendido. Los españoles se han de unir para defenderse del adoctrinamiento antiespañol de los separatistas separándose de ellos o al menos neutralizarles. El mundo occidental cristiano se ha de organizar para combatir la invasión de los musulmanes que tratan de subvertir la cultura democrática. Los musulmanes se han de defender de la corrupción moral que los occidentales intentan inocularles para acabar con su cultura. Cualquier cosa que diga un heterosexual en referencia a los homosexuales tenga el contenido que tenga ha de ser rechazado, puesto que un heterosexual es incapaz de entender y menos defender la los homosexuales. Cualquier cosa que diga un autóctono sobre la emigración tenga el contenido que tenga, nunca puede ser en defensa de éstos, puesto que al no ser inmigrante no lo puede entender. Los inmigrantes vienen a robar lo que los autóctonos tienen.  Diga lo que diga un español sobre vascos o catalanes ha de ser rechazado por un catalán o un vasco, dado que al no serlo no puede entender ni el sentimiento, ni la historia represiva padecida por culpa de los españoles. A la recíproca lo mismo, ningún catalán ni vasco puede entender cuán ingratos y desagradecidos han sido éstos ante los españoles. Las mujeres no pueden contar con los hombres dado que éstos están contaminados hasta el tuétano del machismo ancestral. A la recíproca tampoco, puesto que las mujeres son histéricas por naturaleza y siempre han vivido de los hombres. Los jueces no pueden dictar sentencias que se aparten del veredicto popular que previamente al juicio ya fue dictado y si lo hacen es por padecer problemas singulares incapacitantes. La libertad de expresión es absoluta mientras no se ofenda a nadie, y habiendo tantos grupos separados y enfrentados siempre hay uno dispuesto a ofenderse por ser víctima. El victimismo se ha convertido en un común denominador, todos somos víctimas de alguien, porque todos tratan de violar nuestros derechos; y no hay derecho. Todos nosotros como víctimas que somos tenemos derecho a crear nuestro relato de lo víctimas que somos de los victimarios. Y tenemos que defender nuestros derechos identitarios, hombre contra mujeres, mujeres contra hombres, homosexuales contra homosexuales y viceversa. Occidentales contra Orientales y viceversas. Catalanes contra españoles y viceversa. Emigrantes contra autóctonos y autóctonos contra emigrantes. Negros contra blancos y blancos contra negros. Patrias contra patrias, banderas contra banderas, símbolos contra símbolos. Los otros no cumplen sus obligaciones pisoteando nuestros derechos. Hay que defender a las víctimas, pero no está claro quien queda para hacerlo, puesto que todos somos víctimas en la globalización del victimismo.  

Barcelona a 4 de abril del 2018. RRCh

lunes, 16 de abril de 2018

CIFUENTES, y los estudios.


 

       La Sra. Cifuentes es peor que los otros políticos de todos los colores que simulan tener estudios que no tienen; porque ella tuvo capacidad de decisión o de influencia en la decisión de la universidad expedidora del título. En una sociedad democrática todos los ciudadanos tienen derecho a votar y ser votados. No existe ni puede existir la obligación de poseer una titulación universitaria para poder ser representante político, ya sea diputado, senador, presidente del ejecutivo, ministro, o cualquier otro cargo. Si existiera tal exigencia se impediría el acceso a la representación política a un porcentaje importante de ciudadanos, tal vez a la mayoría. El que pretenda conquistar la aprobación de los votantes, ha de disponer de un programa de actuación que a juicio de sus seguidores sea deseable, coherente y viable, y que la persona que se presente como propulsora de tal cometido se gane la confianza de los electores. El hecho de ser ingeniero, abogado, registrador de la propiedad, médico, notario, historiador o científico no añade nada que no pueda aportar un electricista, un albañil, un peón metalúrgico o un obrero del campo. El destino y bienestar de un país no se resuelve haciendo un puente, un pleito, anotando un título de propiedad, otorgando una escritura, curando enfermos, contando historias o haciendo el mapa del genoma humano; ni cableando un edificio, ni levantando paredes, ni perfilando hierros, ni vareando olivos. Todo ello es importante para la actividad de cada cual y para el bien de todos, pero no necesariamente para dirigir una nación o parte de ella. Siendo todo ello bastante evidente, en cambio está visto que los políticos actuales prefieren mentir diciendo que tienen la licenciatura de arquitectura o estudios para ello, en lugar de decir que son albañiles estupendos; tener estudios de agropecuaria en lugar de decir que son buenos recolectores de aceitunas; prefieren poner que son ingenieros a buenos electricista. Desde la perspectiva de los políticos de derecha hasta se comprenden, ellos vienen de la nobleza, de ser, condes, duques o marqueses, y/o de la alta burguesía que le sustituyó o con la que se integraron. Desde siempre ellos fueron los dueños del bastón de mando y los de ahora quieren aparentar más o menos lo mismo, aunque no tengan pedigrí, y más aún si lo tienen. Que los de izquierda vayan por el mismo camino de simular lo que no tienen ya es más lastimoso, dado que se supone que sus finalidades es conseguir que tengan los que no tienen y lo tengan de verdad. Que mientan en el curriculum es de una menesterosidad moral intolerable, el resultado de la ausencia absoluta de dignidad. En ese baile de las vanidades de a poco nos están haciendo creer que cualquier idiota que hable inglés y tenga uno o varios masters es más idóneo para el manejo de la cosa pública que otro que solo sea honrado e inteligente. A los certificados de títulos le estamos dando más más valor que al conocimiento, por eso estos gilipollas mienten y al ser pillados se quedan con el culo al aire desprovistos del decoro simulado.  Lo peor es que existan universidades que se signifiquen por expedir patentes de corsos a cambio de ser alimentados de sopa boba a cuenta del erario. Los ilustres …

 

   Barcelona a 16 de abril del 2018. RRCh.

miércoles, 11 de abril de 2018

LA ADICCIÓN A LA IMPUNIDAD


El sentimiento de impunidad que corroe las entrañas de algunas personas, casi todos políticos y casi todos de derecha (aunque no todos en este último supuesto), parece tener efectos adictivos, engancha. La cocaína como droga ampliadora de la conciencia atribuye a su consumidor unas aparentes mayores facultades o un aparente mayor rendimiento de aquellas que tiene; el sentimiento de impunidad hace más o menos lo mismo, amplia la proyección exterior de la autoestima del poseedor de dicho sentimiento, aunque él en su fuero interno por más escondido que lo tenga sabe que es una mierda, pero los demás no. Como toda droga ampliadora de la conciencia sentirse impune proporciona un placer, y como tal se intenta conservar y si es posible acrecentarlo. La cocaína como el sentimiento de impunidad, tienen una alto margen de tolerancias en el organismo humano, que los va integrando como elementos sustanciales y necesarios para su regular funcionamiento, de forma que se ha de ir subiendo la dosis para mantener la euforia y el placer, si no se incrementa la ingesta se ha de mantener la acostumbrada para estar normal, lo cual ya no hace gracia, y se sube. Claro, a medida que se aumenta el consumo se incrementa el coste que se ha de invertir para sostenerla, y cuando los ingresos legales propios no llegan a sufragar el precio que el mantenimiento del vicio requiere, se ha de acudir a otros fondos, que generalmente ni son legales ni propios. La adicción a la impunidad requiere de un entorno solidario con el consumidor. Ese escenario suele hallarse generalmente entorno al reparto de dinero público. Lo que es de todos no es de nadie, y aquí se pilla y con esto se tapan bocas, orejas y ojos. La crisis económica ha sido una excelente desgracia, dado que la escasez de dinero para tapar ha conseguido, al menos, que los adictos al sentimiento de impunidad comiencen a padecer el síndrome de abstinencia. Este síndrome es jodido, puesto que, se le echa lo que pide para apaciguarlo, o se ha de ingresar en clínica de desintoxicación. Para ingresar en esos centros especializados lo que se hace más cuesta arriba para el adicto es, que tiene que reconocer la adicción, de lo contrario no hay cura: doctor soy corrupta y me quiero curar, no hice el master, tengo el título que es bueno, pero no fui y no sé ni de qué iba la cosa esa. La culpa no es mía, es de la Universidad que me lo dio así nomás; fíjese doctor que ni me pidieron que fuera a clase, ni que hiciera trabajos, ni tampoco esa cosa que llaman TFM o cómo coño se diga; me han utilizado doctor; se han aprovechado de mi cargo, y ahora yo necesito todo eso y más de eso. Me siento gilipollas doctor, sin master llegué a presidenta de la Comunidad de Madrid, nadie me pidió el título y ahora que tengo título he de esconderme y hasta podría ser que me tenga que mandar a mudar. Esto es una desgracia. Ahora cuando le pregunten al presi por mi en lugar de llamarme Cristina Cifuentes seré esa persona por la cual usted se interesa. Ahí está el problema de la adicción, nunca se puede decir de esta agua no beberé ni este cura no es mi padre. Quizás se habría de crear una Secretaría de Estado contra el sentimiento de impunidad o un Gabinete de Crisis, lo jodido es conseguir integrantes no adictos o desintoxicados; y no solo se han  evitar a los masterinómanos. ¿?

Barcelona a 11 de abril del 2018. RRCh

lunes, 9 de abril de 2018

LA EURO ORDEN DE ARRESTO


El uso indiscriminado de la manipulación como único instrumento político para sobrevivir en el oficio, o mejor dicho para percibir los emolumentos que del puesto se derivan, aunque el oficio no se ejerza, está contaminando de tal forma la vida pública que la hace irrespirable, por el resultado de una manipulación institucionalizada para que cada cual entienda lo que quiera entender, dejando al margen cualquier atisbo que se aproxime a la verdad. Puigdemont fue capturado en Alemania mientras huía de la justicia española, y no por sus ideas política sino por intentar imponerlas quebrantando la Constitución, el Estatuto de autonomía de Cataluña, las resoluciones del Tribunal Constitucional, y haber instrumentalizado a parte de la ciudadanía catalana para que contra la legalidad vigente intentaran imponer sus ideas. Y ello no triunfó, de haberlo hecho significaría que hoy en una parte de España no regiría la Constitución española ni sería parte del Estado. La justicia española activó la euro-orden de arresto contra Puigdemont y otros, que huyeron al día siguiente de haber proclamado la república catalana de forma real o simbólica. Un tribunal de un lander alemán -similar a un Tribunal Superior de Justicia de una comunidad autonómica española-, entendió que la descripción que sobre la violencia desarrollada por el separatismo liderado por Puigdemont para imponerse, no era suficiente para encajar en el tipo penal alemán que describe el delito de alta traición, y concluyó que no era extraditable por el delito de rebelión que describe el código penal español, y posiblemente tampoco por el delito de malversación de caudales público, y acordó la puesta en libertad de Puigdemont, obligándole a que se mantenga dentro de Alemania. La manipulación comienza cuando se dice que la justicia europea le ha dado la razón a Puigdemont y que la  justicia española ha sido derrotada. Ya de entrada decir que la justicia alemana es más europea que la española no parece corresponderse a la verdad. Será el resultado de la justicia europea cuando tal resolución emane del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), cosa que no ha sucedido. Y si la justicia española plantea la cuestión al TJUE y éste entiende que los tribunales o jueces de cualquier estado miembro de la Unión Europea que reciba una petición de euro-orden de arresto puede entrar en el fondo de la cuestión, aceptando o rechazando los fundamentos fácticos  que el juez requirente expone, entonces sí que habrá actuado la justicia europea, y  se habrá de aceptar al menos hasta su reforma; en tal caso resultará que la euro-orden de arresto no es un mecanismo de colaboración entre iguales sino una suerte de doble enjuiciamiento, en el que el juez o tribunal que acepta o rechaza la entrega del requerido puede dictar sentencia absolutoria sobre el fondo sin necesidad de hacer juicio y sin necesidad que el juicio se haya celebrado en el Estado requirente.  Y si esto fuera así, la justicia española tendría la posibilidad, si no la obligación, de desactivar la euro-orden para que Puigdemont y los otros huidos permanezca fuera, de forma que solo puedan entrar a España para responder por todos los delitos de los que se les acusa, o no entren.  De momento no parece que ningún Estado del conjunto de la unión, tengan atribuidas potestades tutelares sobre la justicia española ni sobre ningún otro Estado que no sea el propio.
Barcelona a 9 de abril del 2018, RRCh