miércoles, 23 de octubre de 2019

Los contenedores de la alcaldesa


El pasado lunes después de la sentencia que condenó a los políticos sediciosos, muchos muchachos amigos de la gasolina y las cerillas, para apoyar a los condenados en sus desventuras hicieron fogatas con los contenedores de basura en medio de Barcelona, parapetándose detrás para tirar cosas y romper otras muchas. Al día siguiente todos estaba limpio salvo los hoyos en aceras y calzada, pero la alcaldesa no atinó a quitar de las calles los contenedores sanos ese día. Al día siguiente martes, los muchachos quemaron más contenedores, y la Sra. Colau ante ello tampoco atinó a quitar los que quedaban sanos salvándolos de la quema y evitando que sirvieran de escondite. Al día siguiente lo mismo de lo mismo, como el jueves, el viernes y el sábado. Ni a la alcaldesa Sra. Colau ni a ninguno de sus asesores se les ocurrió retirar los contenedores sanos del martes al sábado, solo quitaban los quemados. Ahora no hay contenedores, por tanto, cuando no los quitó no fue por no privar a los ciudadanos del servicio de contenedores de basura. ¿Entonces?

 Barcelona a 23 de octubre 2019. RRCh

martes, 15 de octubre de 2019

La Sentencia.


Si se atiende a que la sentencia sitúa a los extremos en plena disconformidad, se debería considerar que es una muy buena sentencia. Para un extremo cualquier sentencia que no fuera absolutoria y además indemnizara a los políticos que llevan preso un tiempo sería (y es para ellos) una condena injusta y vengativa contra el pueblo de Cataluña, puesto que ellos son los que determinan qué personas componen ese pueblo y quienes no, y naturalmente qué es justo y qué no. Para el otro extremo, una sentencia que no condenara por rebelión imponiendo las penas máximas sería (y es para ellos) una ofensa al pueblo español, a España y a la Justicia, en tanto que ellos determinan qué personas componen España y quienes no, y por supuesto qué es justo y qué no. Luego están los indecisos que ansían estar bien con los unos y los otros, que dicen que la sentencia no solventa el problema político que subyace entres los ciudadanos de Cataluña, Y es obvio que no solventa tal problema, ni lo pretende, ni lo puede resolver; esto sería tanto como decir que una condena por mal trato en el ámbito familiar no solventa el problema del machismo, aunque en este caso, de momento,  nadie propone que no se juzgue al autor del delito puesto que previamente se ha de abolir el machismo mediante el dialogo.  La sentencia en cuestión solo juzgó a las personas físicas por hechos por ellos cometidos, dimanantes de un  señuelo puesto en escena con un  cúmulo concatenado de mentiras y manipulaciones, arrastraron a mucha gente a apoyarles poniendo el cuerpo y sus emociones para que ellos intentaran conseguir el mantenimiento de enfrentamientos en un estado permanente  de tensión social para ellos ocultar sus propias vergüenzas (entiéndase justificar recortes sociales al pobrerío, crear una cortina de humo para que escaparan al extranjero las bolsa de dinero del clan Pujol  con sus secuaces, y disimular su cobardía). Ahora el “honorable” Sr. Torra dice “lo volveremos a hacer”, pero no lo hace, no vaya a ser que tenga problemas con la justicia y acabe preso, y mientras tanto envía a la policía catalana para que repriman a los que quieren volverlo a hacer. El Sr. Iglesias en su afán por situarse en un sitio y su contrario envía abrazos a los condenados porque para él son buenas personas, cosa que puede ser verdad, tanto como que algunas buenas personas son condenadas por las acciones delictivas cometidas, dado que en nuestro derecho no se juzga a las personas por lo que son, sino los hechos ejecutados por ellos si resultan penalmente reprobables. Aquella frase de “no sabe Ud. con quien se mete” dicha por uno, que en base a su preeminencia social intenta apañar una mala acción exigiendo su impunidad atendiendo a quien es, ya no tiene cavidad en un estado de derecho. El diálogo político es una obligación, ahora bien, se ha de explicar cómo se puede dialogar con personajes que inician el “diálogo” exigiendo que se les de todo lo que piden antes de sentarse, máxime si lo que piden resulta imposible conceder. Imposible porque lo prohíbe la Constitución e imposible porque quien se arroga la representación de todo un pueblo en el mejor de los casos para ellos, puede representar a la mitad. Los separatistas piden un referéndum de autodeterminación, derecho que no existe, pero ellos lo imaginan; en el supuesto que se les otorgara tal derecho exigirían que tal referéndum les diera la razón, de lo contrario no lo aceptarían y pedirían otro, y si tal referéndum les diera la razón arrollarían a la casi mitad de la ciudadanía catalana que votara en contra -que naturalmente para ellos no serían catalanes-, con lo que tampoco se resolvería el problema. Y ello, siempre que aceptáramos que separar una parte del territorio español no fuera un problema para todos los españoles o, que siéndolo debieran ignorarlo.

 

Barcelona a 15 de octubre del 2019. RRCh

miércoles, 25 de septiembre de 2019

Comités de Defensa de la República (CDR)


En el inicio eran comités de defensa del referéndum y ahora lo son de la república (catalana), las letras para las siglas son las mismas y la finalidad última perseguida también. Lo del referéndum lo era porque mediante el cual se llegaría a la independencia, y lo de la república porque ellos entienden que ya siendo independientes no pueden ser otra cosa que república. Cataluña es una república en esa realidad mental paralela a la realidad material. Los promotores de la independencia – la mayoría de ellos con títulos universitarios y leídos-, les fueron fanatizando con la idea que un referéndum de independencia se daría en España de forma pacífica una vez se hubiera  voceado insistentemente vistiendo camisetas de colores chillones con los niños y banderitas; que ese referéndum sin dudas sería ampliamente victorioso para los independentistas; que en la república catalana harían colas los inversores internacionales y españoles, y naturalmente Cataluña sería un miembro plenipotenciario de la UE en tanto que todos los estados que la componen le abrirían la puertas de par en par, y así se dispararía el PIB de la nueva república y sus ciudadanos sería mucho más ricos. En la realidad material nada de eso sucedió sino lo contrario: huyeron las empresas de aquí, el PIB bajó y el mayor instigador de la independencia se independizó en una monarquía extrajera. Ellos, los instigadores, ya lo sabían; todos conocían el artículo dos de la constitución española, pero quedaron los fanáticos que ellos fanatizaron. El fanatismo, desgraciadamente, no se puede combatir con la racionalidad, el proceso fanatizador es lo primero que expulsó convirtiendo al sentido común en la primera víctima. Los fanatizadores prometieron un cause pacifista hacia la independencia y como era de esperar no prosperó, por aquello que lo impedía la constitución de España, y ahora esos próceres no tienen más alternativa para darle a los fanáticos que discursos incoherentes y vacuos que a los fanáticos no les hace mella. Los fanatizadores son las segundas víctimas de los que ellos mismo crearon, puesto que si no cumplen lo prometido son traidores, por más requiebros y bobadas que se inventen. Independencia no hay y república tampoco. Por tanto, para los CDR si no se llega por las buenas a la materialización de las ideas prometidas como rápidamente alcanzables, ellos intentarán conseguirlo por las otras. Y los promotores del invento si lo de las otras se produce -y posibilidades haylas- tendrán que reprimirles o se quedarán sin sus puestos bien pagados y con una plaza fija a tiempo completo en el talego.

Barcelona a 25 de septiembre del 2019. RRCh

jueves, 25 de julio de 2019

El Señor Iglesias


Estuvo muy bien Rufián, el trasplante de cerebro que le hicieron fue un éxito, es otro; impresionante lo que hace la ciencia española, y no se le notan las cicatrices. ¡Fantástico! Es cierto que al no haber recibido Sánchez a Iglesias como ministro plenipotenciario ni abrir la mano para hacer una coalición con el partido de Iglesias, solo consiguió que el muchachote subiera el precio. ¡No quieres sopa, pues trágate cinco tasas! Sánchez no se lo tragó, aunque Iglesias lo sabía y lo deseaba para seguir en su puesto de estar en contra. Siempre es más fácil oponerse que proponer soluciones, y así Iglesias seguirá alimentándose de la sopa boba, y mientras le quede un grupito de lisonjeros que al menos le propicien escaños en al parlamento para él y su pareja, seguirá con las pataletas, o dejará de respirar hasta ponerse rojo para dar lástima. Habría que escrutar la historia de España muy cuidadosamente para hallar en ella un personaje tan bellaco y charlatán como el Señor Iglesias. Si él tuviera voluntad se pondría en contacto con Rufián para que le diera las señas del cirujano que le hizo la muda de la sesera. Seguramente ha de haber lista de espera, pero con recomendación igual se acorta, y con los avances tecnológicos de los que ahora gozamos seguro que pueden conservarle la cabellera para que al menos salga así de guapo en la tele. Es evidente que ni en agosto ni en septiembre ni nunca Sánchez puede llegar a un acuerdo de coalición para formar gobierno con las huestes de Señor Iglesias; sería muy antihigiénico. Tendrá que convocar elecciones y si resulta que de ellas gana el tripartito de la derechísima, Iglesias podrá seguir estando en contra y seguir nutriéndose de la sopa boba contemplando el cielo de Galapagar, que seguro es más cristalino que el de Vallecas; menos contaminación lumínica, mejor aire y gente más arregladita.

Barcelona a 25 de julio 2019 RRCh

viernes, 19 de julio de 2019

URUGUAY VS. FUERZAS ARMADAS


Salvo error por mi parte, hace un par de días se aprobó por el Senado de Uruguay la Ley Orgánica Militar que modifica la vigente de 1974. De entrada, ya resulta difícil asumir que desde la caída de la dictadura y durante más de 30 años de democracia los militares se hayan regido por la ley promulgada por la dictadura, que si no recuerdo mal se inició a mediados de 1973. Incomprensible es también que las formaciones de izquierdas propongan la reforma después de unos 15 años de estar en el gobierno y unos meses antes de las próximas elecciones. Las modificaciones tales como la supresión de los Tribunales de Honor, que al parecer han sido idóneos para encubrir los desmanes de los milicos después el golpe de estado ya sorprende que haya existido hasta ahora, como también la existencia del concepto seguridad nacional atribuido a las fuerzas armadas, que ahora se sustituye por el de defensa nacional. Nunca he entendido, porque jamás he recibido una explicación razonable, sobre, ¿para qué sirven las Fuerzas Armadas en Uruguay? ¿Qué beneficio o qué utilidad ha reportado a la ciudadanía desde 1825 hasta aquí? Con la nueva ley orgánica militar existirá un general por cada 140.000 uruguayos y un coronel por cada 14.000, cuando por ejemplo en España hay un general por cada 235.000 españoles y un coronel por cada 45.000.  He visto también que un político uruguayo ha planteado crear una Guardia Nacional dependiente de las Fuerzas Armadas para combatir la delincuencia. Ese planteamiento de entrada descubre que para dicho político el país tiene al menos dos problemas sin resolver, uno que la policía no es suficiente para reprimir la delincuencia, y dos, que si las Fuerzas Armadas pueden dar ese servicio es que están ociosos. Ahora bien, darle como trabajo a los milicos ociosos la militarización del país no parece lo más idóneo, entre otros motivos porque no tienen preparación ni el avituallamiento para actuar en el medio civil. No obstante, a esa idea se le puede encontrar una utilidad, que no es otra que utilizar los medios económicos que se destinan a las Fuerzas Armadas para la policía, servicios sociales de reeducación de la marginalidad y protección civil. Puede que sea más necesario un buen cuerpo de bomberos. Seguramente me equivoco, pero tengo la sensación de que persiste una posición reverencial frente a los milicos y se les sigue tolerando para que al menos se crean que tutelan a los políticos, y éstos le pagan. ¿Cuánto cuesta a cada uruguayo mantener a las Fuerzas Armadas? ¿Qué porcentaje de los presupuestos generales del Estado se destina a su subsistencia?

Barcelona a 19 de Julio del 2019. RRCh

martes, 16 de julio de 2019

Trump, el púber


 

Andan poniendo en los papeles que el tal Trump, Presidente de los Estados Unidos de Norte América, es racista. Pero no creo que Trump sea racista, para ello se han de concebir algunas malas ideas mínimamente caviladas y esta persona no ha llegado a tal nivel por mínimo que sea, su desarrollo intelectual no ha superado la pubertad. Está en la edad mental de las rabietas, de tirarse por el suelo y dar patadas al aire. Claro, con el título que tiene y el poder que ostenta es más peligroso que un mono con una ametralladora cargada: mucho más peligroso. Pero bueno, pasará. Lo malo, lo triste, lo decepcionante es ver que en un territorio como EEUU, que tiene excelentes personas, magníficos intelectuales, bastantes ricos y muchos más de pobres, hayan votado a esta persona como presidente de su país. Y es peor, no está pasando solo en EEUU; está pasando en el mundo entero. La ignorancia deliberada, el no querer ver o el no poder ver y los entretenidos para que no se fijen, están configurando una mayoría que, como consecuencia de sus miserias eligen a personas como la aludida. Trump es un personaje muy significado que está liderando la moda, de decir lo que le sale de lo poco que tiene, y le da lo mismo ocho que ochenta, es un influencer que como tal ha creado un personaje de gran éxito en el mundo digital que utilizando el marketing promociona su producto sin escrúpulos ni pudor. Y los promociona con la sinceridad y la crueldad de un púber mal enseñado, un niño que no ha pasado la adolescencia. Y con esas formas de expresarse, consigue por un lado la condescendencia de los adultos favorecidos con alguna formación y por otro, cala en los pobres desheredados de todas las posibilidades de adquirir un mínimo de cultura que les permita tener criterio propio, los cuales le entienden porque les dice lo que quieren oír, que no es otra cosa que la culpa de su miseria es de los vecinos de su barrio con apellidos carentes de W,  H intercaladas y varias consonantes juntas , y que de paso tienen un color de piel distinta que les facilita descubrirlos sin preguntarles el nombre. Si esas personas son ricas por más que estén cargadas de melanina y de apellidos latinos, no constituyen ningún peligro ni para esos pobres ni para Trump. El problema no es la raza, sino los pobres, sean de color que sean y tengan los apellidos que tengan. Y la estrategia de Trump, junto con los demás adultos que le protegen y a los qué él protege, es conseguir que la pobreza se reduzca matándose los pobres entre ellos. Es lo más barato y lo más eficiente. Que revienten miles de inmigrantes en las fronteras o en las jaulas, para muchos de los pobres de la América del Norte es un aliciente; clavan un palo con la bandera estelada de las barras rojas sobre blanco en las puertas de sus casas y se siente más y mejores en la comparación. Se sienten primeros, que es lo que le prometió el púber Trump. Esto luego se incentiva con patriotismo, uno cantores de la Biblia por la tele, coches largos de segunda mano o motos con mucho ruido; y santas pascuas. Ya veremos cuando Trump supere la pubertad como modula su lenguaje diciendo lo mismo con palabras más bien puestas y delicadas. La menesterosidad intelectual de presidente de EEUU, su procacidad y su crueldad, nos está entreteniendo de lo lindo, porque así a los demás que nos tratan como idiotas, por ser finos no les tomamos en cuenta, y así no va.

Barcelona a 16 de julio del 2019. RRCh

miércoles, 10 de julio de 2019

Elecciones en Uruguay


 

Desde la distancia física y temporal que me separa de Uruguay, atendiendo a las noticias que me llegan y a las que por mis medios puedo acceder, al parecer existe un descontento casi generalizado sobre la gestión del gobierno, presuntamente de izquierda, que hasta la actualidad rige el destino del país; descontento que incluso manifiestan personas de izquierda que a regañadientes pueden seguir votándoles como mal menor, lo que no genera en si mismo mucha ilusión de progreso. Aparentemente las deficiencias del Frente Amplio se concretan en un escaso apoyo a la educación, desaciertos en brindar seguridad a los ciudadanos, y cierta arrogancia expositiva desde una pretenciosa superioridad moral.

La seguridad ciudadana tiene que ser compatible con la libertad. Si los ciudadanos no pueden estar tranquilos porque han de ir cuidándose para que no les atraquen o les roben lo que tienen, sentirán que las libertades de las que disponen son papel mojado y para ello es imprescindible que exista un equilibrio entre la represión del delito, las garantías procesales del inculpado y los derechos de las víctimas. Aunque antes de la represión se deben adoptar medidas preventivas, que no son otras que combatir la desigualdad.

Siendo esencial el combate de la desigualdad, ello no se consigue distribuyendo “sopa boba” o regalos de entretenimiento, sino a través de la una educación pública que ponga al mismo nivel los derechos y los deberes. Si a los sectores más desfavorecidos de la sociedad se le instruye en los derechos a los que son acreedores, pero paralelamente no se hace lo propio en cuanto a las obligaciones, lo único que se consigue es generar excluidos afanados en la supervivencia diaria sin esperanzas de futuro reales y efectivas. Está muy bien la frase de que lo importante es ser, más que tener, pero el que no tiene lo imprescindible no llegará a ser más que una persona embrutecidas y desilusionada que adaptándose a su situación de víctima convierte en culpables de sus miserias a las personas que con esfuerzo se han situado en una posición más o menos confortable. Y ello genera enfrentamiento entre la ciudadanía trabajadora y aquellos que han olvidado la rutina de trabajar y no la esperan ni la buscan.  

La ciudadanía ha de ser educada desde la escuela y las universidades, pero también -y quizás esto sea prioritario-, desde el ejemplo de sus representantes públicos. Y el ejemplo parte de la propia conducta del representante y de cómo, cuándo, dónde y de qué manera expone sus planteamientos. Cuando el relato político se centra exclusivamente en lo malo que es su adversario pretendiendo que el escuchante extraiga así las bondades del relator, con ello no se señalan y proponen soluciones, sino que se está interesando la resignación del otro en aceptar que es mejor malo conocido que bueno por conocer, lo cual lleva indefectiblemente a la melancolía.

Cuando estaba en Uruguay y en las cuatro décadas que ya no estoy, me he estado preguntando: ¿para qué carajo tiene ejército Uruguay?; y aún no he hallado respuesta, y cuando he visto en los presupuestos publicados el coste del ejército, siempre me pregunto: ¿y porqué no se invierte ese gasto inútil en un cuerpo de protección civil para proteger a la población de inundaciones o incendios por ejemplo, o para el traslado de enfermos, o la atención de ancianos ? ¿Ese dinero no alcanzaría para dotar a las ciudades y pueblos de educadores sociales en centros de acogidas de adolescentes con desarraigo familiar, a fin de reinsertarlos a una sociedad sana?

Siendo cierto que los gobiernos de izquierda ni siquiera se han planteado las interrogantes que antes he expuesto, tampoco creo que los partidos de derecha sean la solución que, por el nombre de los candidatos, los puestos se los transmiten de forma hereditaria. Parece seguir siendo una cuestión de familias con estandartes de colores que se apañan muy bien en el cuánto peor mejor. Tengo esperanza o soy muy ingenuo, que ya en Uruguay no se utilicen los partidos políticos y sus lemas para conseguir puestos de funcionario público necesarios o inventados, mediante la humillación servil ante los cabezas de listas. Antes pasaba. A pesar de aquél que dicen que dijo: “Sean los orientales tan ilustrados como valientes”.

Barcelona a 10 de Julio del 2019. RRCh