El fundamentalismo separatista catalán históricamente
se ha manejado con razones muy discutibles, en las más de las veces basadas en
medias verdades o sencillamente en falsedades completas, pero en definitiva
siempre discutibles y arregladitas para la ocasión. Esa dinámica no ha dejado
de empeorar de forma continuada, para lo que siempre ordinariamente queda margen.
No obstante, cabe la posibilidad que con la ascensión del bufón de palacio en
el que consciente y voluntariamente se ha situado el actual President de la
Generalitat, es posible que ya esté rascando el fondo de la bolsa de basura en
la que ha convertido la institucionalidad del catalanismo. El personaje ya no
se puede representar ni a sí mismo, por su bajeza, su ineptitud y sus plenas
carencias intelectuales. Si él mantuviera la capacidad de estar a solas consigo
mismo se despreciaría. Y es posible que las fantochadas que ayer representó en
el juicio donde él era el acusado, tal actitud pueda ser su mejor salida.
Seguramente considera más cómodo para su destino que lo expulsen miembros del Poder
Judicial de su lastimosa carrera política a que se tenga que ir solo si en un
momento lúcido advierte su menesterosidad, o al que le mueve los hilos desde el
reino belgas se le enredan los piolines en el manejo, decida poner un títere
más vistoso o le pillan en la huida y acabe diciendo que era broma. En cambio,
si le inhabilitan mediante sentencia, siempre podrá incrementar el victimismo
que aún le sustenta. Ser víctima individual del imperialismo dictatorial español,
en su entorno le dará hasta prestigio, y siempre se puede llevar una paguita en
euros, que hasta puede a él resultarle más interesante. Es de suponer que un
individuo que come mongetes para generar ventosidades pestilentes enfocadas
a su defensa jurídica ha de ser incómodo hasta para los animales domésticos que
le rodeen.
martes, 19 de noviembre de 2019
lunes, 18 de noviembre de 2019
El abrazo
Pedro Sánchez con buen criterio cuando
se postulaba como futuro presidente de España, dijo de Pablo Iglesia, que no podía
hacer gobierno con él porque serían dos gobiernos contrapuestos en uno; que
Iglesia decía que en España había presos políticos y que lo de Cataluña solo se
resolvería con un referendo, y que si le daba a Iglesias o a los suyos ministerios
de Estado no podría dormir. Paralelamente y en los mismo momentos Iglesias
decía que Sánchez quería pactar con la derecha, porque así se lo mandaba el Ibex
35, y que por eso en el período que gobernó Sánchez no derogó la reforma
laboral de Rajoy. Dos días después los dos se fundieron en un abrazo en el qué Iglesias se subió en putas de pies a los hombros de Sanchez y cerrando los ojitos apretó
su cara contra la oreja de Pedro, y luego sonreía como niño con juguete nuevo. El
episodio fue obsceno e impúdico por indigno e innecesario. Si ambos hubieran sido
un poco más decentes debieron haber expuesto cada uno de los puntos de sus
respectivos programas electorales a los cuales iban a renunciar, los motivos
por los cuales era menos malo renunciar a tales promesas, y explicar qué
promesas compartían e iban a desarrollar en el supuesto que dicha coalición
tuviera votos suficientes en el Congreso para salir adelante. Pero no, nada de
eso, lo que si van explicando es cómo se van a repartir el Consejo de Ministros
y que al que antes no dejaría dormir a Sánchez ahora le ilusiona tanto que lo
hará vicepresidente. La ilusión generada en ellos por la perspectiva de un
gobierno habitado por los dos, no parece que tenga nada que ver con el interés
de los españoles, sino que evidencia el goce de la plenitud personal anhelada por ambos.
Lo que al parecer está claro es que no van a tocar, como si no estuviera
sucediendo, lo de Cataluña: que llevemos casi un mes con la Plaza Universidad
tapada de basura y tiendas de campaña que presuntamente están ocupando indigentes,
dado que el frio y la lluvia ha motivado a los presuntos estudiantes que iniciaron
la acampada a buscar abrigo en sus domicilios, y que mientras tanto esté cortada
la Gran Vía y la Calle Pelayo; que corten autopistas y otras calles cuando a
los CDR le sale de su arco de triunfo; que le bufón de Torra hable de que comió
butifarra con mongetes mientras iba hacia el Palacio de Justicia para
ser juzgado, insinuando como burla que
igual en la declaración ante los jueces le saldrían ventosidades por vía distinta
a las que habitualmente salen por su boca; todo esto no se comenta por los
coaligados tal como si no existiera.
Para
que esa coalición entre Sánchez e Iglesias consiga los apoyos parlamentarios
para logar una investidura, necesitan sí o sí también el apoyo de Esquerra
Republicana, la cual exigirá como ya está exigiendo, que Sanchez accedas a admitir
lo que no puede admitir si no quiere situarse al margen de la Constitución y
con la oposición de las otras 16 Autonomías: que se hable del referendo de
independencia. Y lo exigirá Esquerra Republicana no porque le importe más
Cataluña que España, no, porque lo único que les importa son los escaños que ganarán
o perderán cuando Torra o quien le suceda convoque elecciones en Cataluña; y los
más o los menos sillones que conseguirán, ellos creen posiblemente con razón, que
dependerá de si se pone de culo ante España o de perfil. Aún suponiendo que
hubiera investidura, inmediatamente después vendrá la necesaria aprobación de
los Presupuestos Generales del Estado, aquellos que no se aprobaron hace unos meses
porque Esquerra Republicana se opuso y ¡eso que habían sido presentados por
Sánchez e Iglesias! Por tanto, si hay gobierno de coalición, las perspectivas
de durabilidad serán cortas.
Sanchez
tiene otra opción, que es no presentarse a la investidura y decir públicamente
que si lo intenta el PP de Casado el PSOE se abstendrá. Si lo hace, con los 120
escaños del PSOE en abstención, Casado necesita 116 apoyos que con Vox los
tiene de sobra; y que formen gobierno ellos, resuelvan si son capaces el
desgobierno de Cataluña, y Sánchez e Iglesias tendrán sus 155 escaños para
hacer oposición. Pero para eso tendrán que dejar de mirarse sus ombligos y centrarse
en valorar el futuro de España. Si no lo hacen y la coalición Sánchez e Iglesias
fracasa, como es previsible, en las próximas elecciones barrerá la derecha y por
muchos años.
Y
pagaría por equivocarme.
Barcelona a 18 de noviembre del 2019.
RRCh.
miércoles, 6 de noviembre de 2019
ESPAÑA y el referéndum del 10N
El próximo domingo más que unas elecciones
parlamentarias será un referéndum sobre nacionalismos. El extremo final de todo
nacionalismo es el fascismo, fascismo español, fascismo catalán y los que se
apunten. Las formaciones de izquierda que tenemos, si es que queda alguna con esencias
escondidas de internacionalismo, han actuado y actúan como si no fuera con ellos.
Creen que ocultado la cabeza bajo el ala y asustando con que viene la extrema
derecha ya es suficiente, y que puedan seguir compadreando con referéndum. Es
visible para quien quiera ver, que el nacionalismo catalán y el español se
fundamentan en mentiras en idéntica intensidad, que si no se rebaten como no se
están rebatiendo calan en le emocionalidad de la gente. Que diga Vox que las Comunidades
Autónomas de la España actual están desangrado la economía de la patria, es igual
a aquello de que España nos roba de los separatistas catalanes. Decir que la
inmigración está destruyendo nuestra cultura por parte de los patriotas españoles
es lo mismo que dicen los separatistas catalanes en relación con los castellanoparlantes
de Cataluña, a los que por supuesto no consideran catalanes. Las agresiones que
pueden estar sufriendo emigrantes en España por nacionalistas españoles es igual
a las agresiones que sufren los castellanoparlantes no separatistas en Cataluña.
Las banderas y los pendones fueron inventadas para distinguir en contienda a quienes
se han de respetar (los nuestros) y a quienes se han de combatir (los otros).
Entre los nuestros y los otros, estamos nosotros, con las mismas miserias, las mismas
ilusiones, las misma buenas intenciones y las mismas brutalidades. El
nacionalismo es el enemigo principal de la racionalidad, de la solidaridad y de
la empatía, convierte a los otros en un objeto a abatir, en enemigo, los deshumaniza,
pero a su vez genera una falsa sensación de protección de los nuestros:
nosotros sin ellos seremos más libres, más ricos y felices. La izquierda no ha
sabido o no ha querido propiciar la unión entre las personas desde que abandonó
sin alternativa la lucha de clases, y entraron como auténticos idiotas en la
lucha de banderas, y cuánto más se adentran en sus prejuicios de superioridad
moral, más credibilidad pierden. Están entendiendo o dando a entender que la democracia
es un sistema político en que todo vale al margen de las leyes que democráticamente
nos hemos dado, y que todo se solventa con referéndum y no advierten los imbéciles
que los referéndums parten lo que no se debe partir, porque con las divisiones
siempre gana el fascismo. Si aceptamos como solución hacer un referéndum de
independencia en Cataluña para separar en dos bandos enfrentados a sus habitantes
y eso es lo democrático; será igual de democrático un referéndum para eliminar
las autonomías y/o ilegalizar a los partidos separatistas. Y muy desgraciadamente,
el próximo domingo se refrendarán ideas así. No solucionará nada y estaremos
bien divididos en dos Españas empatadas y empantanadas.
Barcelona a 6 de noviembre del 2019. RRCh
lunes, 28 de octubre de 2019
URUGUAY, Frente Amplio
Al parecer, en la segunda vuelta de
desempate que se producirá en un mes, para saber quién gobernará a Uruguay, lo va
de dirimir el arbitraje de un militar crecido durante el mandato del Frente Amplio:
Guido Manini Ríos. Seguramente se escapan de mi conocimiento las virtudes del
Frente Amplio en estos 15 años, y en qué ha mejorado la vida de los uruguayos
más desfavorecidos. Posiblemente la vida de ellos hubiera sido mucho peor si el
destino de país lo hubieran seguido manejando blancos y colorados. Pero parece evidente
que la izquierda no ha querido o no ha podido -y esto último sería aún más lamentable-,
al menos reducir la preminencia de los milicos en el devenir político del país.
Ningún líder político,
tampoco Pepe Mujica, ha encabezado la propuesta de suprimir a las Fuerzas Armadas,
que para nada requería enviar al desempleo a los milicos sino reconvertirlos en
fuerzas útiles para la gente, jubilando a los más inservibles. Pero el Frente
Amplio hizo lo contario, se intentó prestigiarles enviándoles a misiones
internacionales de paz, y ahora vuelven a presentarse como salvadores de la
patria. Si se ha pretendido hacer una
reforma constitucional para “vivir sin miedo”, será por al menos dos motivos,
el primero, que la desigualdad en el reparto de la riqueza ha embrutecido a
muchos ciudadanos que en sus desventuras han optado por el camino directo a la delincuencia,
y el segundo, que no existe una policía avitualladas y formada para reducirla,
ni un sistema judicial y penitenciario que propicie la reinserción. Si una parte
importante de la ciudadanía siente miedo es porque otra parte minoritaria se lo
genera, y no parece que eso se solucione con ampliar las cárceles y endurecer
las penas, sino con solventar los motivos que impulsan la marginalidad que es
la madre del embrutecimiento y la criminalidad. Y en eso no funcionó adecuadamente
el Frente Amplio, pero eso sí, el país tiene Fuerzas Armadas con muchos
generales, coroneles y chatarra armamentística para pasear, si el coste de tal
inutilidad se hubiera empleado en maestros, educadores y servicios sociales más
allá del reparto de sopa boba para mantener al pobrerío quietos en la
marginalidad, igual hoy no se dependería de Manini Ríos.
Barcelona a 28 de Octubre del 2019, RRCh
viernes, 19 de julio de 2019
Salvo error
por mi parte, hace un par de días se aprobó por el Senado de Uruguay la Ley
Orgánica Militar que modifica la vigente de 1974. De entrada, ya resulta
difícil asumir que desde la caída de la dictadura y durante más de 30 años de
democracia los militares se hayan regido por la ley promulgada por la
dictadura, que si no recuerdo mal se inició a mediados de 1973. Incomprensible
es también que las formaciones de izquierdas propongan la reforma después de
unos 15 años de estar en el gobierno y unos meses antes de las próximas
elecciones. Las modificaciones tales como la supresión de los Tribunales de
Honor, que al parecer han sido idóneos para encubrir los desmanes de los
milicos después el golpe de estado ya sorprende que haya existido hasta ahora,
como también la existencia del concepto seguridad nacional atribuido a las
fuerzas armadas, que ahora se sustituye por el de defensa nacional. Nunca he
entendido, porque jamás he recibido una explicación razonable, sobre, ¿para qué
sirven las Fuerzas Armadas en Uruguay? ¿Qué beneficio o qué utilidad ha
reportado a la ciudadanía desde 1825 hasta aquí? Con la nueva ley orgánica
militar existirá un general por cada 140.000 uruguayos y un coronel por cada
14.000, cuando por ejemplo en España hay un general por cada 235.000 españoles
y un coronel por cada 45.000. He visto
también que un político uruguayo ha planteado crear una Guardia Nacional
dependiente de las Fuerzas Armadas para combatir la delincuencia. Ese
planteamiento de entrada descubre que para dicho político el país tiene al
menos dos problemas sin resolver, uno que la policía no es suficiente para
reprimir la delincuencia, y dos, que si las Fuerzas Armadas pueden dar ese
servicio es que están ociosos. Ahora bien, darle como trabajo a los milicos
ociosos la militarización del país no parece lo más idóneo, entre otros motivos
porque no tienen preparación ni el avituallamiento para actuar en el medio
civil. No obstante, a esa idea se le puede encontrar una utilidad, que no es otra
que utilizar los medios económicos que se destinan a las Fuerzas Armadas para
la policía, servicios sociales de reeducación de la marginalidad y protección
civil. Puede que sea más necesario un buen cuerpo de bomberos. Seguramente me
equivoco, pero tengo la sensación de que persiste una posición reverencial
frente a los milicos y se les sigue tolerando para que al menos se crean que
tutelan a los políticos, y éstos le pagan. ¿Cuánto cuesta a cada uruguayo
mantener a las Fuerzas Armadas? ¿Qué porcentaje de los presupuestos generales
del Estado se destina a su subsistencia?
Barcelona a
19 de Julio del 2019. RRCh
jueves, 24 de octubre de 2019
¿Diálogo?¡
El diálogo parecería ser el encuentro entre dos partes que
asisten de buena fe con predisposición al entendimiento y con la finalidad de
llegar a un acuerdo que solvente definitivamente una controversia. La
predisposición al entendimiento requiere que ambas partes acudan con un margen
de mínimos, hasta el cual están dispuesto a llegar para que el otro haga lo mismo
y se llegue a un encuentro. Si una de las dos partes asiste con la pretensión de
conseguir todas sus exigencias, no pretende dialogar sino escenificar la
rendición del otro sin darle pelota y para que los suyos babeen de gusto.
El Molt Honorable Sr. Torra, al parece está llamando al
presidente del Gobierno de España de forma insistente proponiéndole un diálogo
sin condiciones, y éste no le atiende al teléfono, con lo que Torra se siente
despreciado. Bien, pero resulta una obviedad, atendiendo a las declaraciones
públicas que a diario hace Torra, que su interés es “dialogar” sin condiciones sobre
la fecha próxima en que el presidente del gobierno de España le concede la
independencia a la parte del territorio español que el Sr. Torra quiere segregar.
Si quisiera dialogar sobre otra cosa lo diría. Y claro, por más que el presidente de España
quisiera satisfacerle -aunque solo fuera para no incrementar el gasto público
en reponer aceras, contenedores, terrazas y escaparates-, no puede hacerlo. Y
no puede hacerlo porque hace ya unas décadas que España y los ciudadanos que la
pueblan asumieron que aquí habría tres poderes y los hay, uno que hace las
leyes, otro que las hace cumplir y el tercero que administra. El Sr. Sánchez de
momentos está encabezando la última. Pero lo peor es que además España tiene
una constitución que es la primera de las leyes y la más importante, que se
puede cambiar con los trámites que la misma prevé, pero mientras tanto se ha de
respetar; porque para colmo, encima, es un estado de derecho, que quiere decir
que ni el presidente del gobierno puede hacer lo que le salga del arco de
triunfo. Está claro que estos inconvenientes Torra no los entiende, porque él es
un defensor acérrimo de la democracia y la entiende en su máxima pureza: sin
constitución, sin separación de poderes, sin jueces, sin leyes, sin orden público,
y naturalmente solo sustentada en sus delirios; ¡ah!, y sin condiciones.
Y sí, es una pobre víctima que alimenta
victimismo.
Barcelona a 24 de octubre del 2019. RRCh
miércoles, 23 de octubre de 2019
Los contenedores de la alcaldesa
El pasado lunes después de la sentencia que condenó a los
políticos sediciosos, muchos muchachos amigos de la gasolina y las cerillas,
para apoyar a los condenados en sus desventuras hicieron fogatas con los
contenedores de basura en medio de Barcelona, parapetándose detrás para tirar
cosas y romper otras muchas. Al día siguiente todos estaba limpio salvo los hoyos
en aceras y calzada, pero la alcaldesa no atinó a quitar de las calles los contenedores
sanos ese día. Al día siguiente martes, los muchachos quemaron más
contenedores, y la Sra. Colau ante ello tampoco atinó a quitar los que quedaban
sanos salvándolos de la quema y evitando que sirvieran de escondite. Al día
siguiente lo mismo de lo mismo, como el jueves, el viernes y el sábado. Ni a la
alcaldesa Sra. Colau ni a ninguno de sus asesores se les ocurrió retirar los
contenedores sanos del martes al sábado, solo quitaban los quemados. Ahora no
hay contenedores, por tanto, cuando no los quitó no fue por no privar a los
ciudadanos del servicio de contenedores de basura. ¿Entonces?
martes, 15 de octubre de 2019
La Sentencia.
Si se atiende a que la sentencia sitúa
a los extremos en plena disconformidad, se debería considerar que es una muy
buena sentencia. Para un extremo cualquier sentencia que no fuera absolutoria y
además indemnizara a los políticos que llevan preso un tiempo sería (y es para
ellos) una condena injusta y vengativa contra el pueblo de Cataluña, puesto que
ellos son los que determinan qué personas componen ese pueblo y quienes no, y
naturalmente qué es justo y qué no. Para el otro extremo, una sentencia que no
condenara por rebelión imponiendo las penas máximas sería (y es para ellos) una
ofensa al pueblo español, a España y a la Justicia, en tanto que ellos
determinan qué personas componen España y quienes no, y por supuesto qué es
justo y qué no. Luego están los indecisos que ansían estar bien con los unos y
los otros, que dicen que la sentencia no solventa el problema político que subyace
entres los ciudadanos de Cataluña, Y es obvio que no solventa tal problema, ni
lo pretende, ni lo puede resolver; esto sería tanto como decir que una condena
por mal trato en el ámbito familiar no solventa el problema del machismo, aunque
en este caso, de momento, nadie propone
que no se juzgue al autor del delito puesto que previamente se ha de abolir el
machismo mediante el dialogo. La
sentencia en cuestión solo juzgó a las personas físicas por hechos por ellos
cometidos, dimanantes de un señuelo puesto
en escena con un cúmulo concatenado de
mentiras y manipulaciones, arrastraron a mucha gente a apoyarles poniendo el
cuerpo y sus emociones para que ellos intentaran conseguir el mantenimiento de
enfrentamientos en un estado permanente de tensión social para ellos ocultar sus
propias vergüenzas (entiéndase justificar recortes sociales al pobrerío, crear
una cortina de humo para que escaparan al extranjero las bolsa de dinero del
clan Pujol con sus secuaces, y disimular
su cobardía). Ahora el “honorable” Sr. Torra dice “lo volveremos a hacer”,
pero no lo hace, no vaya a ser que tenga problemas con la justicia y acabe
preso, y mientras tanto envía a la policía catalana para que repriman a los que
quieren volverlo a hacer. El Sr. Iglesias en su afán por situarse en un sitio y
su contrario envía abrazos a los condenados porque para él son buenas personas,
cosa que puede ser verdad, tanto como que algunas buenas personas son
condenadas por las acciones delictivas cometidas, dado que en nuestro derecho
no se juzga a las personas por lo que son, sino los hechos ejecutados por ellos
si resultan penalmente reprobables. Aquella frase de “no sabe Ud. con quien
se mete” dicha por uno, que en base a su preeminencia social intenta apañar
una mala acción exigiendo su impunidad atendiendo a quien es, ya no tiene cavidad
en un estado de derecho. El diálogo político es una obligación, ahora bien, se
ha de explicar cómo se puede dialogar con personajes que inician el “diálogo”
exigiendo que se les de todo lo que piden antes de sentarse, máxime si lo que
piden resulta imposible conceder. Imposible porque lo prohíbe la Constitución e
imposible porque quien se arroga la representación de todo un pueblo en el
mejor de los casos para ellos, puede representar a la mitad. Los separatistas
piden un referéndum de autodeterminación, derecho que no existe, pero ellos lo
imaginan; en el supuesto que se les otorgara tal derecho exigirían que tal referéndum
les diera la razón, de lo contrario no lo aceptarían y pedirían otro, y si tal referéndum
les diera la razón arrollarían a la casi mitad de la ciudadanía catalana que
votara en contra -que naturalmente para ellos no serían catalanes-, con lo que
tampoco se resolvería el problema. Y ello, siempre que aceptáramos que separar
una parte del territorio español no fuera un problema para todos los españoles
o, que siéndolo debieran ignorarlo.
Barcelona a 15 de octubre del 2019.
RRCh
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