viernes, 6 de octubre de 2023

PATRIOTISMO COMO DROGA ALUCINÓGENA

 

El atractivo de cualquier droga alucinógena consiste en minorar los efectos de pensamientos y sentimientos que incomodan o entristecen, y a su vez el de acrecentar de forma irreal las sensaciones de bienestar, propiciando euforia, fuerza, y aptitudes que rompen los principios morales y los conceptos mentales preexistentes, atribuyendo una apariencia de libertad, poder, y pertenencia a un espontáneo estado de felicidad.

 Hay unas que son reductoras y otras ampliadoras de la conciencia; unas hacen olvidar y otras incrementan potencialidades; a ambas se acceder de forma inocente, luego se va incrementado la dosis paulatinamente en los márgenes de tolerancia de cada cual, hasta convertirse en dependiente de la cosa tanto, como ser capaz de matar o morir por ella.

El patriotismo en sus extremas manifestaciones ha producido, produce y producirá más muertes y destrucción de seres humanos, que el efecto pernicioso de todas las drogas conocidas.

 Salvo contadas y raras excepciones todos los humanos son o somos patriotas, y a los que no la sienten, se les atribuye una. El patriotismo se trasmite de generación en generación; y se va inoculando dosificadamente al ser humano desde la más tierna infancia por sus propios progenitores y su entorno, dado que la criatura al nacer sale negra, blanca o amarillo, pero viene sin patria. Y desde que comienza a entender algo, le ponen la banderita de la patria en la mano, para que se vaya familiarizando con los colores, luego cantan el himno patrio con una mano en el pecho, de forma y manera que cuando tenga fuerzas sean capaz de matar y morir por ella en lid contra el enemigo, y si la cosa viene de dentro se combate a los convecinos por antipatriotas según determinen y señalen los proceres coetáneos de la patria.

 Desde que comienza su escolarización le enseñan a amar a la patria, conocer su contorno, su ubicación en los mapas, y muy especialmente la historia de sus héroes. Fuera de la patria no hay héroes porque tampoco hay más patrias, si acaso otros países, y en contra de esos otros, generalmente colindantes, se hicieron nuestros héroes, que supieron vencer, y si fueron vencidos fue culpa de otras cosas o de la fatalidad.

 La patria como bien superior en la identidad de la criatura es el resultado de la conquista que los patriotas le han legado y que él debe defender como valor superior en su conciencia. La historia de la patria la hicieron los héroes de la patria, y que a su vez esa historia los conformó sin máculas y repletos de todas las virtudes, por lo que deberán estar representados en los lugares púbicos para su merecida veneración y culto.

 Antes de la patria no hubo nada, sin ella no hay nada, y será eterna. La patria es un ente sagrado adorable e indeterminado; y para que así sea no se explica qué hubo antes; cómo se hizo la patria; por quién; contra quién, ni para qué. La patria es más que un territorio; es más que un idioma; es más que el origen de la sangre; es más que unas costumbres o una religión, es un no se sabe qué, pero sin ella no se es. Es eficaz y alienante; posee efectos reductores de la conciencia, en la medida que borra las virtudes de otras patrias si las hubiera, y hacen desaparecer errores y fracasos propios; pero también tienen efectos ampliadores de la conciencia magnificando virtudes humanas universales y comunes que se atribuyen de forma exclusiva y excluyente como propias. La Patria o la Tumba; Patria o Muerte.

La patria también genera un efecto expansivo en el horizonte territorial del patriota, posibilitándole un escenario vital más amplio que el entorno local de nacimiento, aunque, eso sí, bien delimitado, y fuera de la frontera se sitúa la ajenidad.  

Esa ajenidad la determina un rio, una montaña o simplemente una línea pintada en el suelo establecida por la voluntad de los patriotas fundantes. Los del otro lado pueden ser del mismo color, tener la misma religión, los mismos principios éticos, el mismo origen o idioma, pero en todo caso sarán ajenos; salvo eso sí, que los herederos de los patriotas fundantes que suelen ser los próceres o caudillos coetáneos decidan colaborar con los líderes ajenos, ya sea para ampliar el perímetro propio o para apaciguar disconformidades internas.

A los ajenos siempre se les ha de mantener del otro lado de la raya de forma precavida; si la cruzan belicosamente se les ha de combatir patrióticamente hasta su expulsión, y si lo hacen de forma pacífica por necesidades o aspiraciones individuales, siempre se ha de tener cuidado con ellos porque no son patriotas, y si no son patriotas son ajenos; consecuentemente no son de los nuestros.

Como contrapartida a ese efecto expansivo dentro de un escenario acotado, se produce un efecto reductor endógeno como sustrato esencial del patriotismo, que se materializa en la lealtad.

 La lealtad como sentimiento acomodado al fin patriótico, excluye la lealtad del individuo consigo mismo, puesto que sus principios deben estar subordinados al bien superior de la patria.

La patria como la droga establece un vínculo identitario adictivo, en la que se diluye la identidad personal.

 Mediante la lealtad patriótica se justifican todas las atrocidades posibles: genocidios, torturas sistemáticas, asesinatos masivos, invasiones a países o pueblos vecinos o lejanos, el bombardeo de hospitales y mercados entre otros; y que siempre, a lo sumo serán daños colaterales en defensa de la patria

La patria nunca ataca, siempre se defiende tras ser víctima de un ataque enemigo, que incluso puede ser interno, y que activa la lealtad de los patriotas en su legítima y necesaria defensa.

Imbuidos en la lealtad patriota se escribe la historia patria, esquivando datos objetivos acaecidos fuera de las fronteras que desluzcan las loas personales de los héroes patrios, y así se construye para la posteridad los relatos épicos de las hazañas más sublimes; que siempre y en todo caso son muy superiores éticamente a lo hecho por los ajenos.

Después de la caída de Imperio Romano se crearon nuevas patrias desvinculadas de la procedencia sanguínea y adherida al territorio segregado, luego, en tiempos previo a la descolonizaciones de las colonias europeas la pertenencia a la patria se determinaba por la sangre heredada de sus ancestros, pero cuando sus ancestros se quedaron en los territorios descolonizados y conquistaron una patria nueva, la suya, ya el patriotismo se construyó sobre el lugar de nacimiento, el patriota era el nacido allí y la sangre de sus ancestro de forma sobrevenida se convirtió en ajena; no obstante esta sangre nueva también vuelve a trasmitir el patriotismo; con lo cual al parecer la procedencia de sangre nada tiene que ver tampoco con la creación de ese concepto llamado patria que tanto conmueve el ánimo de los patriotas, y sigue siendo un ente indeterminado e indeterminable de gran potencialidad.

 

 Barcelona a 5 de octubre del 2023- RRCH

martes, 12 de septiembre de 2023

AMNISTÍA

 

Sería una buena solución establecer una amnistía para las personas investigadas o acusadas por delitos de daños a las instalaciones públicas, desobediencia a la autoridad y a la Constitución o pequeñas lesiones a agentes del orden público, es posible que la ciudadanía española pueda asumir hacerse cargo del coste de tales desmanes acaecidos en Cataluña como resultado de los que llamaron procés en el 2017; claro, ello no podría subsumir los delitos de malversación de caudales públicos para lucro particular o a terceros, o a los partidos políticos u organizaciones sociales satélites de estos, ni tampoco los de corrupción; y,  siempre y cuando ello esté dirigido a la construcción de un futuro que garantice que tales hechos no se volverán a producir al menos en los próximos veinticinco años.

Para ello, paralelamente con el debate sobre la amnistía se debe compaginar, en unidad de acto, las garantías que eviten la reproducción de lo amnistiado. Para ello se debería añadir al Título XXI del Código Penal (Delitos Contra la Constitución) un supuesto de hecho que castigue severamente la promoción de convocatorias de referéndum o plebiscito tendentes a la segregación de parte del territorio español, y ello con penas de obligado cumplimiento, prohibiendo cualquier posibilidad de indultos o suspensiones condicionales del castigo.

Incluso con la amnistía se podría introducir en el debate la modificación de la Constitución por los causes que la misma establece, de su artículo 2, que versa sobre la indisoluble unidad de la nación española, introduciendo una excepción en la que dijera, más o menos, que cualquier Comunidad Autonómica contando con 3/5 de sus representantes en sus respectivos parlamentos autonómicos, pudieran acordar la celebración de referéndum en plazo no superior de 6 meses,  mediante la pregunta de: “acepta usted que su Comunidad Autonómica se constituya en estado independiente de España y de cualquier otro Estado”: si o no; y si el referéndum da un sí con el apoyo del 51% del conjunto del censo electoral -que se compone de todos los ciudadanos de tal Comunidad con derecho a voto-, en tal caso se materialice la segregación, y si tal mayoría no se alcanza, se prohíba una nueva convocatoria para lo mismo en los siguientes 25 años.

Creo que lo antes expuesto deberían defenderlo todos los partidos políticos autodenominados democráticos, sean de derecha o izquierda, y naturalmente tengo claro que los independentistas no lo van a aceptar, como tampoco el Partido Popular, en la mediada que ambas facciones se retroalimentan. Pero si esa fuera a oferta de Pedro Sánchez e implicara una repetición de las elecciones generales, posiblemente las ganaría, y si las ganara debería poner en marcha el referido debate sin cortapisas.

Barcelona a 12 de septiembre del 2023. RRCh.

viernes, 8 de septiembre de 2023

MORIR DE ÉXITO

 

Posiblemente hemos superado la etapa histórica en que los movimientos sociales en pro de la superación de situaciones de humillación, carencias y brutalidades, generadas en su provecho por el poder de las oligarquías, eran combatidas infringiéndoles dolor al activista, mediante la privación de la libertad, el quebranto de la integridad física o la supresión de la propia vida.

Actualmente ese poder oligárquico se ha globalizado y concentrado en los sitios más cómodos para lo suyo. Consecuentemente existen menos oligarquías, aunque más grandes, apartadas del grueso de la ciudadanía media, que los perciben más lejos; pero, como son mucho más ricos y con aspiraciones infinitas posibles de materializar, brindan una apariencia más amable, para combatir a todos y a todo lo que les molesta “infringiéndoles” placer para neutralizarlos.

Los avances tecnológicos y científicos, con buena fe, o sin ella -posiblemente sin ella-, al menos en el mundo llamado occidental, ha situado a la ciudadanía de a pie, en lo que se llama “la zona de confort”, aunque una parte importante se mantienen virtualmente como meros aspirantes.

Tales avances tecnológicos glamurosos, si siguen su avance con precios de adquisición y/o de financiación asequibles, acabarán convirtiendo al ciudadano en un accesorio feliz del automatismo de sus cosas. Una gran parte ya lo son con plena satisfacción de que piensen y resuelvan en su lugar, y así puedan ahorrar tiempo y energía en la actividad neuronal, para su inversión en el incremento del esplendor del aspecto externo.

    Esa aparente libertad -placer, en fin-, va desligando al individuo del empleo de sus propias capacidades, que por no ejercitarlas acaban siendo inutilizables, al tiempo que se convierte en rehén de las cosas que le sustituyen.

La socialización dentro de la voluntaria reclusión en el automatismo de las cosas se efectúa en las redes sociales con amigos imaginarios, de forma anónima, con perfiles falsos o arriesgando lo que no tienen, instrumentalizando una libertad de expresión exenta de cualquier pensamiento que la sostenga; y se traga sin masticar cualquier majadería y todas las falsedades circulantes, que sin previa digestión evacúa, generando abono que diseminarán los receptores replicantes creadores de tendencias sentimentales huérfanas de cualquier razonabilidad.

 Esto produce un gran placer al individuo, que amparado en la impunidad alivia sus frustraciones y soledades mediante calificaciones destructivas contra todos, los que otros sin fundamentos razonados le indicaron como adversarios, y así exhiben sin pudor su vacuidad como entretenimiento divertido.

Barcelona a 8 de septiembre del 2023. RRCh.

lunes, 4 de septiembre de 2023

LA SUPRESIÓN DE LA LIBERTAD DE PENSAMIENTO

 

Primero se les restringe el conocimiento de la historia, de la filosofía, de la literatura, de la geografía, del arte y hasta de las matemáticas elementales, ya embrutecidos o infantilizados y desarmados de los principios sustanciales para la resistencia, se les suprimen tales conocimientos por resultarles innecesarios, y se les entretiene con personajes referenciales patéticos, sin valores ni pudores.

Cuando ya solos en sus respectivas individualidades pretenden vanagloriarse de su ignorancia, se les humilla por inútiles si no mantienen capacidad económica de consumo, y si las tienen se le exprime hasta vaciarlos. Entonces, estos buscan abrigo en algún grupo liderado por un igual más espabilado, y a éste lo convierten en el salvador, solo porque es capaz de describir los males padecidos y señalar a los culpables que siempre estarán fuera de su entorno, y así puedan desahogar las frustraciones en otro y acurrucarse en el victimismo.

 Al haber perdido la libertad de pensamiento por carencia sobrevenida de sustancia para elaborar ideas propias, abandonan la racionalidad y la razonabilidad, y como alivio a sus desvelos lo sustituyen por emociones simples y creencias desorbitadas.

Barcelona a 4 de septiembre del 2023 RRCh

lunes, 24 de julio de 2023

España: Pedro Sánchez…

     A pesar que Pedro Sánchez demostró, cuando lo echaron del PSOE que él solo, pudo derrotar a las vacas sagradas del partido, tales como Felipe González, Alfonso Guerra y todo el entorno de estos que estaban en su contra, y luego conseguir mediante una moción de censura acceder al gobierno concitando el apoyo de fuerzas políticas que en principio podrían parecer irreconciliables, y ya formado el gobierno tener que enfrentarse a la pandemia del Covid-19, luego al Filomena, luego a las consecuencia de la guerra de Putin y en paralelo un volcán en Canarias y mientras tanto -aun soportando la toxicidad de Pablo Iglesias y sus acólitos-,  lograr que España se mantuviera como una de las economía más estable de Europa, subiendo el salario mínimo a los trabajadores, manteniendo el poder adquisitivo de los jubilados, reduciendo la inflación por debajo de 2% anual,  a pesar de todo ello, siempre he mantenido alguna que otra reserva sobre su valía.

No sé si visto el resultado de las elecciones generales de ayer aún mantengo alguna reserva, pero sí sé que tengo al menos una certeza: Pedro Sánchez es el gobernante español más valiente desde la reanudación de la democracia, y consecuentemente el más creíble y merecedor de confianza.

Sánchez antes de las elecciones de ayer afirmó que el PSOE formaría gobierno con el partido SUMAR de Yolanda Díaz, y entre ambos han conseguido 153 diputados, y juntos pueden acceder a los 176 necesarios con los mismos socios con los que venía sosteniendo el gobierno.

Nuñez Feijoo en el PP fundó su “sentenciado” triunfo en su demostrada capacidad de mentir con un aplomo insoportable, al tiempo que no pudo disimular que sentía vergüenza de contar con VOX y su extrema derecha para ello,  al tiempo que en desvergüenza formaba gobierno con VOX en comunidades autónomas y ayuntamientos; no obstante su capacidad de aparentar conciliar una cosa y su contraria consiguió en una cosa 136 diputados, y si se apunta a su contraria con VOX suma 169 y si los navarros de UPN le dan un voto y otro los Canarios, tendría 171, le faltan 5, y no parece que los vaya a conseguir; claro, siempre y cuando los independentistas catalanes de JUNTS -capitaneado por ese gran president huido en el maletero de un coche al Reino belga-, voten la investidura de PP con Nuñez Feijoo y el beneplácito de VOX; es difícil, pero no imposible.

Así las cosas, parece claro que Alberto Nuñez Feijoo (PP) no formará gobierno en España, aunque puede que Pedro Sánchez tampoco pueda hacerlo si el JUNTS de Mr. Puigdemont lo imposibilita, si pasa eso se habrán de repetir las elecciones, y puede ser lo mejor. Primero, porque el independentismo catalán que se ha desinflado, con ello se convierta en irrelevante como ya lo es VOX; y segundo, porque Pedro Sánchez ya no cometerá los errores que sí cometió al no enfrentarse en tiempo útil a las monstruosas mentiras de esa derecha que aún se cree que España es suya y ellos los únicos legitimados para gobernarla.

Barcelona a 24 de Julio del 2023. RRCh.

martes, 30 de mayo de 2023

Emociones contra la Realidad y el gobierno de la melancolía

 

Las elecciones municipales y de algunas autonomías que se celebraron el pasado 28 de mayo en España, no es que las hayan ganado la derecha, que también, sino que las ha perdido la izquierda que se intoxicó con el veneno que le compró a la derecha. Las concepciones ideológicas de derecha son el producto elaborado por las clases económicas fuertes, compuestas por ricos y por muchos aspirantes a parecerse a ellos; generalmente estos componen el grueso del volumen de sus votantes dado que los ricos de verdad son pocos.

La esencia de la derecha se fundamenta en sentimientos e instintos excitados, que en sus justas dosis y bien revueltos componen una pócima emocional tan eficiente que anula la atención y el conocimiento de la realidad de aquellos que aspiran a secundarles acariciando la esperanza a la emulación. El concepto que a la derecha siempre y en todo caso le ha dado excelentes resultados fue la creación de la Patria, que tendrá el mismo efecto emocional si la izquierda le cambia el nombre por el de Matria. La Patria hoy por hoy a nivel político tiene más relevancia que las Religiones, o la misma. Las religiones, desde su creación por las clases o clanes dominantes ostentadoras de la posesión de las riquezas y del poder,  y la consecuente elaboración de sus doctrinas, han estado más dirigidos al dominio de imperios, que actualmente les llamamos de forma distinta, como “mundo occidental-cristiano”, “mundo oriental-musulmán” y algún otro que se nos ocurra para tenerlos como bloque diferenciado, que será respetado por los contrarios mientras les sea necesario en el mantenimiento de lo poseído.

La creación de las Patrias, ya se produjo en ámbitos más restringidos auspiciados e ideologizados por las oligarquías que unidas entre ellas por intereses económicos y de poder, formaron los Países, que luego fueron Estados con sus banderas y cánticos, propios y excluyentes. La Patria como gran propiciadora de emociones, se simboliza en banderas derivadas de  leyendas heroicas protagonizadas por los miembros de las oligarquías fundadoras, y que crean sentimiento tan arraigados que los aspirantes a su inclusión son capaces de morir por la Patria envueltos en la Bandera; puesto que, naturalmente, la patria propia es mucho mejor que la colindante, y si en ella se pasa hambre u otras necesidades siempre será culpa de la de al lado, de la que está un poco más lejos, o de las gentes que hayan venido de allí para quitarles el trabajo, la cultura, las mujeres o los hombres; y las oligarquías las defienden ordenando. El patriota ante todo es fanático de su bandera, de sus héroes y de todo el compendio de sentimientos creados que a él le inspira, le significa como partícipe de la gesta nacional, y le diferencia de los de fuera que siempre serán peores por lo que se les ha de apartar. El éxito de las Patrias ha sido tan espléndido que cada ser humano objetivamente tiene una, se lo crean o no. Los que se lo creen, tarde o temprano serán de derechas lo sepan o no. Y ello porque los ricos de verdad que componen las oligarquías venden muy bien lo que los demás patriotas aspiran a conseguir, aunque generalmente no lo consiguen por más que hagan el tránsito de toda su existencia hacia tal objetivo, y a ello se conducen mediante la libertad que al aspirante le hacen creer que tiene. La libertad de la derecha oligarca se constriñe en, que ellos pueden hacer los que les venga en ganas, exhibirlo, y los demás lo pueden imitar con cosas de imitación. La exhibición de las posesiones, las actitudes pícaras e irreverentes, sus ropajes y sus disfrutes en ocio, incentiva a los aspirantes a desearlas e ilusionarse en conseguirlo, y así invierten todos sus esfuerzos, dejando de lado los necesarios para adquirir libertad de pensamiento; opción esta, cancelada por la oligarquía dada la peligrosidad que entraña a sus intereses.

La izquierda que perdió el pasado 28 de mayo, ya había perdido el contenido de ideas que conformaba su credo, adoptando con disimulo y pequeñas variantes el propio de la derecha. Y así, se creyeron el patriotismo catalán y vasco, contrario al patriotismo español que no se creyeron, o que estimaban adormecido por ciertos complejos inoculados por los ingleses, franceses, italianos y los príncipes alemanes, y acumulados en los últimos siglos, pero acabó resurgiendo por pura supervivencia. Así se han incentivados a las oligarquías catalanas y vascas, suprimiendo delitos cometidos y adecuando las legislaciones en su favor, al tiempo que la oligarquía y el entorno aspiracional español se sentía humillada en su patria, y naturalmente las propias son mucho mejores que las colindantes; todas de derechas, claro. Y ganan los patriotas que son más numerosos a la hora de votar.

Dentro de las dejaciones de ideas por parte de la autodenominada izquierda, abandonaron a las mujeres en pro -curiosamente- de lo que llaman feminismo; y así ya no son mujeres solo esos seres humanos que nacen con un par de cromosoma XX, vagina, vulva, útero, menstruación y senos, que por tales características biológicas y no por autodeterminación,  han sido relegadas históricamente a consideraciones personales restringidas e injustas, sino que será igual “mujer” una que nazca con testículos, pene y próstata desarrollada, y que manteniendo tales características biológicas, vista y actué como varón, si él/ella se siente mujer ya vale. Ya las mujeres no son todas las que son, sino que sin serlo se puede ser mujer por sentirse tal, por emociones o instintos; o por intereses.

La autodenominada izquierda, y muchísimo más aun la que se presenta como izquierda de la izquierda, se han salido por exceso o por defecto de aquella presunta superioridad moral con la que se medían ante la derecha décadas atrás. Han llenado sus discursos de improperios, manejados con idénticas palabras por sus cuadros directivos, tal como un catecismo dictado por un santón. Comenzaron con lo de la “casta” supuestamente dirigido a las oligarquías, sin explicar quienes, porqué, para qué y dónde, y menos aún con que medidas preveían domarla al asaltar el cielo; y naturalmente la derecha hizo lo mismo: “comunistas bolivarianos”, “procastristas”, “filos terroristas” y, claro: “antiespañoles”, puesto que los auténticos son ellos. Luego la izquierda se centró en “corruptos” “cloacas del estado”, “periodistas manipuladores”, y “fascistas” ya más dirigido a la derecha de la derecha. Dos bandos de insultadores, unos pedían un cordón sanitario al otro y el otro la ilegalización de partidos opositores.

 Luego esa misma supuesta izquierda dividió el movimiento reivindicatorio más saneado que existía, que era el feminismo, y separó a aquellas mujeres que históricamente defendían la igualdad social ante los hombres, apartándolas de las “auténticas” feministas que son aquellas o aquellos que incluyen a las mujeres con las personas que al margen de sus caracteres biológicos divergentes se sentían mujeres, con tendencia bisexuales, homosexuales, transexuales, pansexuales o indefinidos. A las históricas que se batieron el cobre en épocas pre-democráticas las llaman transfóbicas, y si siguen por el mismo camino pronto le llamarán fascistas; si ya no lo hacen. Lo mismo pasa con la izquierda de la izquierda frente a la izquierda, que, a juicio de ellos, desde sus sentires, son la izquierda auténtica, puesto que la otra es otra cosa, pero no izquierda, y la derecha con la derecha de la derecha, viéndoles se ríen, entre ellos no reinan los sentimientos sino los intereses que les une.

Así las cosas, es muy posible que en los próximos años la izquierda de la izquierda contra la derecha viva mejor bebiendo las mieles del victimismo; otro concepto ya instaurado como alternativo en el gobierno de las apariencias y la melancolía.

Barcelona a 30 de mayo del 2023. RRCh

 

jueves, 18 de mayo de 2023

ETA, balón de oxígeno de la derecha.

     Aunque ETA como organización criminal que arrastra en su historia execrables asesinatos y gran demostración de cobardía haya desaparecido desde hace más de una década, las formaciones políticas de la derecha más rancia y heredera de los crímenes del franquismo la han rescatado del pudridero para darse aire de inmundicias.

Ahora esos mismos patrioteres españoles, como nada tiene que ofrecer a la ciudadanía en las próximas elecciones, sacan a pasear la historia de indecencia de aquella banda criminal para intentar intoxicar a la gente, y hasta puede que les salga bien, al menos entre sus fanáticos de emocionalidades depresivas.

 La técnica es la misma que todas las utilizadas por el nacionalismo patriotero; igual que la utilizada por los independentistas catalanes y los independentistas ayuseros de Madrid: ser víctimas; puesto que el victimismo enternece y se compra bien.

Es evidente; es una obviedad que BILDU está nutrida del cadáver de ETA, sus dirigente y candidatos vienen de ETA o de su círculo de aficionados; pero ¡coño!, no matan, se presentan a las elecciones y son la segunda fuerza política del País Vasco.

Me gustaría que esa derecha desnortada explicase qué quiren conseguir con la ilegalización de BILDU; qué alternativa más allá de quemar autobuses, amenazar y matar a los vecinos, e incendiar las calles, les darían ellos a los que hoy se conforman con votar a BILDU. ¿Qué? Pero al parecer nadie les hace esa pregunta.

No quedamos que en democracia por la vía constitucional y con el complimiento de las leyes se puede defender cualquier postura política que convalide el voto popular. ¿No quedamos en eso? ¿Acaso estos señores no han cumplimentado todos los requisitos que prevé la Junta Electoral Central en sus candidaturas? Ninguno de ellos está aún inhabilitado por sus anteriores crímenes por haber cumplido sus penas. Como tampoco lo están los candidatos de VOX y los del PP.

Y también hay qué decir, que este argumentario para segregar a BILDU o a los independentistas catalanes de las contiendas electorales, es igual de mala que la propiciada por la izquierda contra VOX con aquello del llamado “cordón sanitario”.

 Para derrotar a estos o a los otros con reglas democráticas, se ha de superar esa desesperante menesterosidad argumental de los políticos actuales; se habrá de hacer el esfuerzo necesario y posible para desmontar sus postulados, atacando a sus postulados con ideas, y no con pedradas y escupitajos a los portadores de tales ideologías.

 Por atacar a las personas por ser comunistas, separatistas, machistas, fascistas, franquistas, ateos, agnósticos o religiosos, por tales medios no dejaran de serlo; salvo que les convenzamos de que no lo sean. De lo contrario seguirán ahí, o serán más, más extremistas, más idiotas y peligrosos. Y qué ¿le haremos un cordón sanitario a todos?, O serán ellos los que nos acordonen cuando seamos minoría.

Barcelona a 18 de mayo del 2023. RRCh.