lunes, 22 de octubre de 2012

CATALUÑA INDEPENDIENTE (VII)


                           
Felipe González.-


         Nos dice el ex–presidente González que, “no habrá independencia en ningún territorio de España”; bien. Pero sería conveniente que aclara que no la habrá porque los ciudadanos que habitan dichos territorios no la querrán, o que no la habrá porque los ciudadanos y mandatarios de fuera de dichos territorios lo impedirán aunque la inmensa mayoría de los ciudadanos del territorio en cuestión quieran la independencia.
         Si la respuesta es la primea opción, que es lo que quiero pensar que Felipe quiere, tendremos que ir exponiendo con claridad y concreción cuáles son las razones y motivos que los ciudadanos catalanes van a tener en cuenta para seguir perteneciendo al Estado español. Con lo que esgrimen los peperos seguramente no.   El PSOE de momento no está por la labor, en el improbable supuesto que tengan una idea unitaria que plantear; como tampoco la tiene o al menos no la han expuesto en relación a la situación económica, de ahí, puede ser que venga las razones del fracaso en Galicia, en Euskadi, y en el resto de España. Las reglas del juego que nos hemos dado son las que nos hemos dado, el problema está cuando hayan equipos importante que no quiera jugar con dichas reglas. Adaptamos las reglas para que jueguen todos o nos quedamos sin jugar. Si hacemos jugar a un equipo obligado ya no estaremos jugando si acaso fastidiando, y no será divertido. Las reglas que nos hemos dado, seguirán siendo eficaces si somos capaces de adecuarlas a la realidad, salvo que usemos la máxima aquella de “que se joda la realidad”.

Barcelona a 22 de Octubre del 2012. RRCH.

jueves, 11 de octubre de 2012

CATALUÑA INDEPENDIENTE (VI)

        
Catalanizar a  España


         Al margen de cuestiones emocionales que también las hay, el argumento económico de los ciudadanos de Cataluña que piden la independencia es que la solidaridad con el resto de España se ha convertido en injusta por desequilibrada.
         Mi amigo Jordi, catalán de pura cepa, me dio la siguiente explicación: imagínate que comparto casa con mis tres hermanos, yo gano con mi esfuerzo 120, mi hermano Mariano gana 60, Pepe 50, y Dolores otros 50. Nos ponemos de acuerdo en compensarnos unos a otros solidariamente para que los 4 estemos más o menos equilibrados en nuestros ingresos. Yo acepto, me parece justo, son mis hermanos y los quiero. Entonces yo le paso de mis 120, 10 a Mariano para que tenga 70, otros 20 a Pepe para que tenga 70, otros 20 a Dolores para que también tenga 70, y como he dado en total 50 yo me quedo con 70 también. Con este esfuerzo estamos todos con los mismos ingresos, y espero que mis hermanos se esfuercen para subir sus ingresos y poder ahorrar un poco de mis 120. Pero resulta que ellos me dicen que les de 5 más a cada uno porque yo estoy en mejor situación, he tenido más oportunidades y que tengo que ser solidario. Yo les digo que si les doy 5 más a cada uno ellos tendrán 75 cada uno y yo me quedaré 55, y que si la cosa va  a ser así siempre, mejor que cada uno vaya por su cuenta. Ellos me dicen que no, que tenemos que votar, yo pienso que si votamos pierdo 3 a 1, y que pondré un candado en mi habitación y me independizaré. Ellos me dicen que ni hablar, que lo del candado va en contra del pacto constitucional de la comunidad, y que si lo hago reventarán la puerta, y que soy un asqueroso insolidario.  Piensa, pues, que yo soy Cataluña.
         Ante ello pensé, que si las cosas son como me lo explicó Jordi, tiene razón, y que seguro que el gobierno de España con el acuerdo de la oposición, inmediatamente se pondrían a estudiar seriamente el problema y que concluirían razonadamente en que los independentistas catalanes no tienen razón porque hacen la cuentas mal sin poner conceptos que deber ponerse, o que tienen razón y que el desequilibrio se solventará inmediatamente pidiendo disculpas; pero no acerté ni una.
         Nos sale el ministro de Justicia y nos dice que sin Cataluña España debe salir del Euro, de lo que deduzco que Cataluña es imprescindible para España; y al día siguiente sale otro ministro y dice que mediante la educación va a intentar españolizar a Cataluña; y, ¿por qué no catalanizamos a España? Catalanizar España sería como que todos imitáramos al Jordi; respetándolo, escuchándolo, y si es preciso haciéndole comprender que vale la pena seguir esforzándose CON sus hermanos con renovada ilusión.
         Eso, no lo vamos a conseguir con ministros que padecen cortocircuitos neuronales, o son provocadores, o son ignorantes, o todo junto. Y menos aún si el Presidente del Gobierno del Reino de España nos dice que la idea de Jordi de poner un candado en su habitación no es aceptable ni como idea.

         Barcelona a 11 de octubre del 2012.- RRCH.

martes, 9 de octubre de 2012

CATALUÑA INDEPENDIENTE (V)



    Ayer el Excelentísimo Ministro de Justicia del Reino de España, el Sr. Gallardón, dijo que Cataluña fuera de España estaría también fuera de la Unión Europea y del Euros. Eso le debe preocupar mucho a los catalanes que proponen la independencia. Pero también dijo que España sin Cataluña no podría mantenerse dentro del euro, y ésto debe preocuparle mucho al gobierno del ministro, sobretodo si resultara que los catalanes siguieran queriendo aún así estar al margen de los desventurados pronosticos del ministro. Las preguntan es:

¿Qué hará usted y su gobierno para que esto no suceda?

¿Cree que sería buena solución obligar a los catalanes que estén en el país que no quieren estar, si no quieren estar?

¿Va a secuestrar a los catalanes reteníendoles por la fuerza donde voluntariamente no quieren ser retenidos, si no quieren ser retenidos?

¿No se le ocurre a usted una mejor idea que motivar el independentismo catalán?

Barcelona a 9 de octubre del 2012.- RRCH

miércoles, 3 de octubre de 2012

CATALUÑA INDEPENDIENTE (IV).

                  Las respuestas de los gobiernos de las Españas.

         Han tenido éxito los grupos desorganizados, en la protesta contra los políticos y los abultados sueldos que perciben. No podrán decir que no son atendidas sus reivindicaciones. Véase como Doña María Dolores de Cospedal García  haciéndoles caso, suprimió los sueldos a los diputados del parlamento autonómico de Castilla-La Mancha, que la insigne demócrata del Partido Popular preside.
         La medida es tan estupenda, que si la mandataria recibe el aliento popular debido, incluso hasta podría suprimir a los partidos políticos. Bueno, no a todos, solo a los de la izquierda que son los que más afean gratuitamente. Ello implicaría un ahorro sustancial que se podría destinar a la recuperación de los Bancos. Los políticos que quieran presentarse a las elecciones que se lo paguen, o que consigan patrocinadores como los equipos deportivos. Seguro que el Banco Santander, Mapfre. Telefónica, Repsol, Gas Natural, BBVA  y muchos otros estarían dispuestos a patrocinar políticos para que se dediquen en cuerpo y alma a la cosa pública en bien del pueblo. Incluso de entrada hasta podrían ir vestidos de particular, sin la insignia; al menos  hasta que el gentío se acostumbre. Los que no sean liberales-conservadores que hagan colectas o rifas para mantener  candidatos al menos hasta que una empresa importante valore su gestión y les pague un sueldillo. Y si no son capaces de ganarse la vida, que se dediquen a otros menesteres, que pronto habrá trabajo si seguimos ahorrando. Claro que habría que mantener al menos dos partidos para que se discutan y calienten los veintiún escaños del Parlamento Autonómico catellanomanchego. Pero esto es sencillo: se  divide  el actual Partido Popular en dos, a uno se le llama Partido Popular Liberal-Conservador (PPLC) y al otro Partido Popular Liberal-Fusionista (PPLF) para rescatar nombre de formaciones políticas de abolengo histórico como los hubo en la región después de la Constitución de 1876, conservando obviamente lo de Popular.
         La otra idea que ha surgido en atención a los reclamos ciudadanos, ha sido la de corregir para mejorar, el derecho a las manifestaciones. La delegada del Gobierno de Madrid en Madrid. Doña Cristina Cifuentes con puntualizaciones de apoyo del Exmo. Sr. Fiscal General del Estado ya están estudiando el caso. Tienen razón, no puede ser que en las plazas y calles la gente se ponga a gritar como marranos en contra del Gobierno, esto constituye un socavamiento a las instituciones y a la democracia. Es increíble que habiendo Twiter, Facebook, Blogs y otros foros virtuales estupendos,  haya gente que no lo haga por internet y se esté al sol con pancartas, entorpeciendo al tráfico, ensuciando las calles y molestando a la gente de bien de esa magnífica mayoría silenciosa que está encantada con el Gobierno y del espléndido funcionamiento de las Instituciones. Y lo que ya es peor, que tengamos que pagar a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado para que vayan a allí a decirles dónde se tiene que poner  y  cuándo se tienen que ir, que además se hacen los sordos y hay que castigarles moderadamente para que obedezcan.  El pueblo debe hacer uso de los instrumentos tecnológicos modernos de los que dispone, y no puede ser que se hagan la declaración de la renta por internet y para cagarse en el Gobierno se vayan a Madrid, es un contrasentido, un absurdo, un derroche de medios que ni debemos ni podernos permitir. La gente se está manifestado por encima de nuestras posibilidades, y ello acrecienta el déficit de forma insostenible que nos llevará irremediablemente a no poder soportar tantos intereses.

Barcelona a 3 de octubre del 2012.-

domingo, 30 de septiembre de 2012

CATALUÑA INDEPENDIENTE III.

Es absolutamente lógico, que Artur Mas repudie la constitución española. Dicha norma es la que le impide independizar Cataluña de España que es lo que parece él querer, porque al parecer él está convencido que eso es lo que quieren las mayoría de los catalanes. Lo que no es lógico, es que la Vicepresidenta del Gobierno del Estado Español considere que la independencia de Cataluña se puede impedir aplicando la constitución que el presunto líder de los catalanes no reconoce. Lo que tendría que decirnos la Sra. Vicepresidenta es cómo va a ejecutar la segura sentencia favorable a sus pretensiones que el Tribunal Constitucional en tal caso dictará. Solo hay una manera, mediante la actuación de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.  Es el Estado español, con la constitución en la mano quien tiene el monopolio del ejercicio de la violencia. Ahora bien, sabrá dicha señora que el mero anuncio de tal potestad genera mayor repudio entre aquellos a los que iría destinado dicha actuación, y lo que es peor, ello por solidaridad produce más independentistas. Es de esperar y esperamos los que no somos independentistas, que el Gobierno del Estado español y la oposición, nos aporte otras alternativas, que las hay. No vaya a ser que acabemos todos confundiendo a España con el Gobierno actual y la oposición, que no saben o no contestan. El Sr. Artur Mas, si realmente cree que los catalanes queremos la independencia, no tiene ni debe esperar a la próxima legislatura, si resulta que en las elecciones del 25 de noviembre de este año consigue la mayoría suficiente para gobernar, antes que se acabe este mismo año tiene que cumplir lo que promete, y con legalidad española o sin ella convocar ese referéndum o consulta popular. Dilatar la incertidumbre durante más tiempo puede que sea bueno para él y los suyos, pero será muy malo para los catalanes y los españoles. Se supone que ya tiene en la cabeza cómo y de qué manera instaurará la Cataluña independiente; ¡que lo diga y votemos!

Barcelona a 29 de septiembre del 2012.-

jueves, 27 de septiembre de 2012

CATALUÑA INDEPENDIENTE II.-

Estudio sobre la boludez

         Decía uno de por allá de donde me tocó nacer, que solo le tenía miedo a los boludos. Es que son tantos que es imposible enfrentarse a ellos con garantías de vencerles.
         El concepto rioplatense de boludo, engloba muchas acepciones, según el tono con el que se use. En este estudio boludo tiene como sinónimos, gil, nabo,  y atorrante-pelotudo.
         Uno que haga boludeces, no es necesariamente un boludo, o al menos no es un boludo integral; el boludo integral auténtico solo hace boludeces, es incapaz de hacer otra cosa, no le sale. 
         Boludo traducido al castellano de España  es una persona que no tiene criterio, le da lo mismo ocho que ochenta, no se para en causas ni en consecuencias.
          Aunque no es exactamente un gilipollas se le aproxima mucho. En idioma catalán sería un poca solta más o menos.
         El boludo auténtico es independentista por definición y dependiente por necesidad. Un boludo no quiere saber nada de nadie, pero sabe que desaparece si no se rodea de boludos.
          Los boludos por imperiosa necesidad de subsistencia se unen siguiendo al más boludo de todos, y como son tantos son capaces de elegir al presidente del país. De ahí su extrema peligrosidad. Acojonan.
         La boludez es un síndrome muy poco estudiado por la ciencia moderna, pero se sabe desde antiguo  que se puede ser boludo de nacimiento por factores genéticos o ambientales, o por contaminación y contagio a lo largo de la vida.
         El síndrome de la boludez se pega  por la palabra, los boludos hablan mucho, son auténticos depredadores de las orejas del prójimo. Una boludez repetida muchas veces sobre la oreja de uno sano se convierte en verdad y trasforma al sano en boludo.
         La boludez por contaminación tiene cura si se ataja al primer envión. Requiere tratamiento intensivo  aunque el boludo es reacio a cualquier terapia. Un boludo disfruta de su boludez y hasta se siente orgulloso por su integración en un grupo amplio. Aunque son independentistas solos no progresan. Son generalmente simpáticos y dentro del montón disimulan. Con tratamientos pueden  llegar a ser médicos forenses, diputados o presidentes.
         Los boludos auténticos no tienen cura, pero existen tratamiento paliativos: educación en escuelas privadas nacionales o extrajeras, doctorados, oposiciones a la función pública, ingreso en partidos políticos, herencias, dinero en paraísos fiscales, comisiones, prebendas y subvenciones, entre otras muchas.
         Estos  tratamientos paliativos no curan pero confunden.
         Si el boludo es pobre no se nota ni se trata.
         Cuando leí lo que dijo Don Guillermo Fernández Vara, ex-presidente de la Autonomía de Extremadura, me dio un miedo tremendo, aunque descubrí un perfecto ejemplar de boludo auténtico. Cuando una persona dice una  boludez  tan estrafalaria, aunque luego la quiera arreglar, muestra su autenticidad.  Un gran boludo.
         Dijo el Sr. Fernández Vara que si Cataluña se independiza tiene que devolver a Extremadura los 150.000 extremeños  que se trajo, con sus hijos y nietos.     Una boludez es incontestable so pena que se propague Mas.
         Por tanto, el PSOE debería devolver a Don Guillermo al PP, como legítimo heredero  de Alianza Popular, que fue de donde vino el Sr. Fernández Vara. Y ello  por vicios ocultos y error en el consentimiento y reclamarle daños y perjuicios. Y ponerlo en cuarentena para evitar contagios y que nos volvamos todos Mas boludos.

En Barcelona a 27 de septiembre del 2012.

Ruben Romero de Chiarla.

lunes, 24 de septiembre de 2012

CATALUÑA INDEPENDIENTE

Cataluña nunca ha tenido un Estado propio aunque a lo largo de la historia aparentemente lo ha intentado en varias ocasiones, la última fue con el Estatuto de 1932 y la tentativa de materializarlo en 1934 en tiempos de la Segunda República, coincidiendo con la inestabilidad del Estado. Es evidente que Catalunya posee una serie de elementos culturales esenciales diferentes al resto de España, o al menos al resto de una parte de España. Tales elementos diferenciales también lo tiene el País Vasco; y Navarra, Galicia, Valencia, Asturias, Baleares y Canarias en –quizás- menor medida. El último intento integrador de todos los territorios de las Españas se materializó en la Constitución de 1978, con las 17 Autonomías y dos Ciudades autónomas (Ceuta y Melilla). Transcurridos más de 30 años seguramente hay aspectos de aquello que requiere una serie de correcciones o de reequilibrios en el ámbito económico. La redistribución de la riqueza en todo el territorio español por parte del Estado Central mediante la recaudación de los impuestos no cedidos a las Autonomías, se encausó prioritariamente a la inversión pública en las Autonomías más necesitadas, especialmente Extremadura y Andalucía. Transcurridas estás más de tres décadas, posiblemente dicho sistema de redistribución o de equilibrio territorial hoy por hoy perjudica a Cataluña; aunque es más que probable que desde esa perspectiva tal des-balance fiscal perjudique también a otras Autonomías y  no por ello quieren la independencia. Los partidos nacionalistas catalanes, Convergencia y Unión, Izquierda Republicana, una parte  de Iniciativa por Cataluña, y otra parte del Partido Socialista de Cataluña, en el último lustro vienen defendiendo un pacto fiscal entre el Estado central español y la Generalidad de Cataluña. Dicho pedimento en sí mismo entraña la pretensión desde Cataluña a negociar con el Estado español de forma bilateral, de igual a igual, al margen de los intereses y ambiciones de las otras 16 Autonomías. Ello provocó una evidente incomodidad a las demás Comunidades,  que con tal planteamiento quedarían fuera de esa negociación. Si a ello le añadimos que los dirigentes catalanes conocen perfectamente que tal posibilidad es literalmente contraria a la Constitución de 1978, y que éstos previamente no han intentado una reforma constitucional mediante los diputados que tienen en el Parlamento Central, parece evidente que el planteamiento de un Pacto Fiscal bilateral se efectuó ante la seguridad que el Gobierno Central no lo iba a aceptar –con crisis y sin ella-, o lo que es peor, fue planteado para que fuera rechazado. Precisamente porque la propuesta era legalmente inviable, y lo sabía, en paralelo fueron abonando un sentimiento de victimismo que convenientemente encausaron en el independentismo. Todo independentismo requiere una idea-fuerza simple y como tal, aglutinadora de toda la ciudadanía, o de la mayor parte de ésta: La patria. El patriotismo pretende que las  personas que componen un territorio, posterguen para un tiempo futuro indeterminado, sus diferencias sociales, ideológicas e individuales; que renuncien a su individualidad al menos mientras tanto, para construir o salvar la Patria. La construcción de la Patria siempre ha de ser en contra de otro grupo de personas, en este caso del resto de los ciudadanos españoles, y la salvación también. De ahí que resulta imprescindible señalar un adversario externo para que, a medida que la “lucha” se desarrolla, se convierta en enemigo si es preciso. Ese contrario extranjero con posibilidades de ser enemigo, cuanto más fuerte sea mejor, en tanto que generará héroes en la Patria nueva. No hay patria que se precie sin héroes muertos. Si el no-patriota está dentro, sencillamente será un traidor, que por tal no merece ningún respeto y si,todas las humillaciones. En algún momento del pasado reciente, un presidente de la Generalidad manifestó que catalán es todo aquél que vive y trabaja en Cataluña, ahora ya está cambiando de criterio porque naturalmente para los independentistas Cataluña es solo de ellos, porque ellos son patriotas y por ende los únicos catalanes que aman suficientemente su terruño; el patriotismo es el último refugio de los cobardes y el mejor escenario para los fascistas. Recuérdese que para Franco,  sus fascistas y los indiferentes, España era de ellos –Cataluña incluida por supuesto-, el resto de la población antiespañoles.
        El patriotismo catalán está liderado por la derecha como debe ser, y secundado por un sector de una autodenominada izquierda que, por no tener ideas, se deja llevar para mantener en lo posible el salario que reciben por calentar sillones con sus posaderas. El patriotismo español tiene las mismas características, o peores si atendemos a que ejecuta lo que la derecha internacional decide; la izquierda no sabe o no contesta, si es que existe. Ni a los unos ni a los otros les importa un pito el bienestar de sus ciudadanos. Sus respectivos intereses partidistas se concentran en ir renovando escaños para los suyos, resultándoles de máxima utilidad mantener a la ciudadanía distraída;  y si se entretienen enfrentándose unos con otros con una banderita en la mano mejor. Ellos ya dan por descontado que la gente enardecida más que considerar la simbología del trapo que flamea, valoran más el palo que lo sostiene, de ésta manera los “líderes” durarán más en el mando, dirigiendo motivaciones emocionales que siempre serán más fácilmente manejables que la prima de riesgo, la reducción del deuda pública, la reactivación económica, la reducción del desempleo, la recapitalización de la banca o el rescate económico desde la Unión Europea . Mientras tanto ellos, los dueños de las patrias, se van turnando, pasan de los gobiernos a las grandes empresas y de las grandes empresas a los gobiernos. Las grandes empresas se van cambiando de patria en función de donde recojan mayores beneficios.
        Si les importara algo la ciudadanía a los patriotas españoles del Partido Popular -en el gobierno español con amplia mayoría-, y a los del Partido Socialista Obrero Español, que entre los dos agrupan aproximadamente cuatro quintos de todos los votantes del Estado en las últimas elecciones, ya se habrían reunido y dado una conferencia de prensa contestando a todas las preguntas, después de decirnos que estaban dispuestos a modificar la Constitución para posibilitar que Cataluña sea independiente si esa fuera la voluntad de los catalanes.
        Si les importara algo la ciudadanía a los patriotas catalanes de Convergencia y Unión, de Iniciativa para Cataluña, de Izquierda Republicana y del Partido Socialista de Cataluña, ya se habrían reunido y ya hubieran planteado una reforma de la Constitución para posibilitar que ésta admitiera que si los catalanes no quieren ser españoles dejen de serlo. Y en tal caso, hubieran explicado a la ciudadanía antes de armarlos con una banderita y mandarlos a la calle, cómo y de qué manera iban a construir el Estado Independiente de Cataluña, y claro, con la previsión de que España no estuviera de acuerdo con tal independencia. Y si bien no sería necesario prevenirse de una ocupación militar -que en el contexto internacional en el que vivimos resulta imposible-, sí que sería de interés valorar la posibilidad  que la Cataluña independiente debiera construirse de entrada fuera de la Unión Europea y fuera del Euro. Si ya se parte de que Cataluña independiente desde el inicio estará dentro de la Unión europea y dentro del Euro, entonces es que España aceptaría tal independencia frente a sus socios europeos. Si es así, ¿porqué no intentar una reforma constitucional posibilitando que todos los españoles opinen? Podría suceder que opinaran a favor de la independencia de los catalanes. Y en el supuesto que las votaciones en ese referéndum fuera contrario a la independencia en el conjunto de España, pero ampliamente al favor en Cataluña -relacionando el porcentaje de votos favorables con el total del censo electoral catalán-, ya se estaría en una posición democrática de ir al derecho internacional público.
        Si resultara que la propuesta catalana de reforma constitucional no llegara a ningún sitio por el rechazo de entrada del PP-PSOE, que es muy probable si éstos acuden al patriotismo español, entonces se trata de que todos los partidos patrióticos catalanes hagan una coalición, convoque entonces elecciones  el Sr. Mas como Presidente de la Generalitat,  y dicha coalición electoral acuda a los comicios con un programa circunscripto exclusivamente en la independencia, con análisis de todas  las consecuencias partiendo de que España se opondrá en todos los frentes jurídicos. Si dicha coalición triunfa, sería imposible, por la presión internacional,  que España no admitiera  la secesión pacífica de Cataluña, y en cualquier caso se demostraría que no se empuña la bandera por la frustración de estar en el paro, ver reducidos sus salarios,  sufrir recortes en la sanidad y en la educación, tener que pagar más impuestos por el valor añadido y tasas por casi todo, no conseguir créditos en los bancos al tiempo que los bancos se recapitalizan con el dinero de ellos, tener que tragar viendo como el señor Millet se llevó un saco grande de dinero público y  casi vendió el Palacio de la Música Catalana sin que los ahora patriotas convergentes se enteraran (o precisamente porque se enteraron muy bien)-, y todos los demás padecimientos que soportan el resto de españoles y gran parte de la población europea. Si no hubieran existido las potentes motivaciones antes referidas, posiblemente los ciudadanos chinos y paquistaníes no hubieran agotado, el pasado 11 de septiembre,  las existencias de la bandera catalanas modificadas con un triángulo azul y una estrella, en imitación de la cubana y portorriqueña.  ¿O sí?.

Barcelona a 23 de Septiembre del 2012.- RRCH