lunes, 24 de julio de 2023

España: Pedro Sánchez…

     A pesar que Pedro Sánchez demostró, cuando lo echaron del PSOE que él solo, pudo derrotar a las vacas sagradas del partido, tales como Felipe González, Alfonso Guerra y todo el entorno de estos que estaban en su contra, y luego conseguir mediante una moción de censura acceder al gobierno concitando el apoyo de fuerzas políticas que en principio podrían parecer irreconciliables, y ya formado el gobierno tener que enfrentarse a la pandemia del Covid-19, luego al Filomena, luego a las consecuencia de la guerra de Putin y en paralelo un volcán en Canarias y mientras tanto -aun soportando la toxicidad de Pablo Iglesias y sus acólitos-,  lograr que España se mantuviera como una de las economía más estable de Europa, subiendo el salario mínimo a los trabajadores, manteniendo el poder adquisitivo de los jubilados, reduciendo la inflación por debajo de 2% anual,  a pesar de todo ello, siempre he mantenido alguna que otra reserva sobre su valía.

No sé si visto el resultado de las elecciones generales de ayer aún mantengo alguna reserva, pero sí sé que tengo al menos una certeza: Pedro Sánchez es el gobernante español más valiente desde la reanudación de la democracia, y consecuentemente el más creíble y merecedor de confianza.

Sánchez antes de las elecciones de ayer afirmó que el PSOE formaría gobierno con el partido SUMAR de Yolanda Díaz, y entre ambos han conseguido 153 diputados, y juntos pueden acceder a los 176 necesarios con los mismos socios con los que venía sosteniendo el gobierno.

Nuñez Feijoo en el PP fundó su “sentenciado” triunfo en su demostrada capacidad de mentir con un aplomo insoportable, al tiempo que no pudo disimular que sentía vergüenza de contar con VOX y su extrema derecha para ello,  al tiempo que en desvergüenza formaba gobierno con VOX en comunidades autónomas y ayuntamientos; no obstante su capacidad de aparentar conciliar una cosa y su contraria consiguió en una cosa 136 diputados, y si se apunta a su contraria con VOX suma 169 y si los navarros de UPN le dan un voto y otro los Canarios, tendría 171, le faltan 5, y no parece que los vaya a conseguir; claro, siempre y cuando los independentistas catalanes de JUNTS -capitaneado por ese gran president huido en el maletero de un coche al Reino belga-, voten la investidura de PP con Nuñez Feijoo y el beneplácito de VOX; es difícil, pero no imposible.

Así las cosas, parece claro que Alberto Nuñez Feijoo (PP) no formará gobierno en España, aunque puede que Pedro Sánchez tampoco pueda hacerlo si el JUNTS de Mr. Puigdemont lo imposibilita, si pasa eso se habrán de repetir las elecciones, y puede ser lo mejor. Primero, porque el independentismo catalán que se ha desinflado, con ello se convierta en irrelevante como ya lo es VOX; y segundo, porque Pedro Sánchez ya no cometerá los errores que sí cometió al no enfrentarse en tiempo útil a las monstruosas mentiras de esa derecha que aún se cree que España es suya y ellos los únicos legitimados para gobernarla.

Barcelona a 24 de Julio del 2023. RRCh.

martes, 30 de mayo de 2023

Emociones contra la Realidad y el gobierno de la melancolía

 

Las elecciones municipales y de algunas autonomías que se celebraron el pasado 28 de mayo en España, no es que las hayan ganado la derecha, que también, sino que las ha perdido la izquierda que se intoxicó con el veneno que le compró a la derecha. Las concepciones ideológicas de derecha son el producto elaborado por las clases económicas fuertes, compuestas por ricos y por muchos aspirantes a parecerse a ellos; generalmente estos componen el grueso del volumen de sus votantes dado que los ricos de verdad son pocos.

La esencia de la derecha se fundamenta en sentimientos e instintos excitados, que en sus justas dosis y bien revueltos componen una pócima emocional tan eficiente que anula la atención y el conocimiento de la realidad de aquellos que aspiran a secundarles acariciando la esperanza a la emulación. El concepto que a la derecha siempre y en todo caso le ha dado excelentes resultados fue la creación de la Patria, que tendrá el mismo efecto emocional si la izquierda le cambia el nombre por el de Matria. La Patria hoy por hoy a nivel político tiene más relevancia que las Religiones, o la misma. Las religiones, desde su creación por las clases o clanes dominantes ostentadoras de la posesión de las riquezas y del poder,  y la consecuente elaboración de sus doctrinas, han estado más dirigidos al dominio de imperios, que actualmente les llamamos de forma distinta, como “mundo occidental-cristiano”, “mundo oriental-musulmán” y algún otro que se nos ocurra para tenerlos como bloque diferenciado, que será respetado por los contrarios mientras les sea necesario en el mantenimiento de lo poseído.

La creación de las Patrias, ya se produjo en ámbitos más restringidos auspiciados e ideologizados por las oligarquías que unidas entre ellas por intereses económicos y de poder, formaron los Países, que luego fueron Estados con sus banderas y cánticos, propios y excluyentes. La Patria como gran propiciadora de emociones, se simboliza en banderas derivadas de  leyendas heroicas protagonizadas por los miembros de las oligarquías fundadoras, y que crean sentimiento tan arraigados que los aspirantes a su inclusión son capaces de morir por la Patria envueltos en la Bandera; puesto que, naturalmente, la patria propia es mucho mejor que la colindante, y si en ella se pasa hambre u otras necesidades siempre será culpa de la de al lado, de la que está un poco más lejos, o de las gentes que hayan venido de allí para quitarles el trabajo, la cultura, las mujeres o los hombres; y las oligarquías las defienden ordenando. El patriota ante todo es fanático de su bandera, de sus héroes y de todo el compendio de sentimientos creados que a él le inspira, le significa como partícipe de la gesta nacional, y le diferencia de los de fuera que siempre serán peores por lo que se les ha de apartar. El éxito de las Patrias ha sido tan espléndido que cada ser humano objetivamente tiene una, se lo crean o no. Los que se lo creen, tarde o temprano serán de derechas lo sepan o no. Y ello porque los ricos de verdad que componen las oligarquías venden muy bien lo que los demás patriotas aspiran a conseguir, aunque generalmente no lo consiguen por más que hagan el tránsito de toda su existencia hacia tal objetivo, y a ello se conducen mediante la libertad que al aspirante le hacen creer que tiene. La libertad de la derecha oligarca se constriñe en, que ellos pueden hacer los que les venga en ganas, exhibirlo, y los demás lo pueden imitar con cosas de imitación. La exhibición de las posesiones, las actitudes pícaras e irreverentes, sus ropajes y sus disfrutes en ocio, incentiva a los aspirantes a desearlas e ilusionarse en conseguirlo, y así invierten todos sus esfuerzos, dejando de lado los necesarios para adquirir libertad de pensamiento; opción esta, cancelada por la oligarquía dada la peligrosidad que entraña a sus intereses.

La izquierda que perdió el pasado 28 de mayo, ya había perdido el contenido de ideas que conformaba su credo, adoptando con disimulo y pequeñas variantes el propio de la derecha. Y así, se creyeron el patriotismo catalán y vasco, contrario al patriotismo español que no se creyeron, o que estimaban adormecido por ciertos complejos inoculados por los ingleses, franceses, italianos y los príncipes alemanes, y acumulados en los últimos siglos, pero acabó resurgiendo por pura supervivencia. Así se han incentivados a las oligarquías catalanas y vascas, suprimiendo delitos cometidos y adecuando las legislaciones en su favor, al tiempo que la oligarquía y el entorno aspiracional español se sentía humillada en su patria, y naturalmente las propias son mucho mejores que las colindantes; todas de derechas, claro. Y ganan los patriotas que son más numerosos a la hora de votar.

Dentro de las dejaciones de ideas por parte de la autodenominada izquierda, abandonaron a las mujeres en pro -curiosamente- de lo que llaman feminismo; y así ya no son mujeres solo esos seres humanos que nacen con un par de cromosoma XX, vagina, vulva, útero, menstruación y senos, que por tales características biológicas y no por autodeterminación,  han sido relegadas históricamente a consideraciones personales restringidas e injustas, sino que será igual “mujer” una que nazca con testículos, pene y próstata desarrollada, y que manteniendo tales características biológicas, vista y actué como varón, si él/ella se siente mujer ya vale. Ya las mujeres no son todas las que son, sino que sin serlo se puede ser mujer por sentirse tal, por emociones o instintos; o por intereses.

La autodenominada izquierda, y muchísimo más aun la que se presenta como izquierda de la izquierda, se han salido por exceso o por defecto de aquella presunta superioridad moral con la que se medían ante la derecha décadas atrás. Han llenado sus discursos de improperios, manejados con idénticas palabras por sus cuadros directivos, tal como un catecismo dictado por un santón. Comenzaron con lo de la “casta” supuestamente dirigido a las oligarquías, sin explicar quienes, porqué, para qué y dónde, y menos aún con que medidas preveían domarla al asaltar el cielo; y naturalmente la derecha hizo lo mismo: “comunistas bolivarianos”, “procastristas”, “filos terroristas” y, claro: “antiespañoles”, puesto que los auténticos son ellos. Luego la izquierda se centró en “corruptos” “cloacas del estado”, “periodistas manipuladores”, y “fascistas” ya más dirigido a la derecha de la derecha. Dos bandos de insultadores, unos pedían un cordón sanitario al otro y el otro la ilegalización de partidos opositores.

 Luego esa misma supuesta izquierda dividió el movimiento reivindicatorio más saneado que existía, que era el feminismo, y separó a aquellas mujeres que históricamente defendían la igualdad social ante los hombres, apartándolas de las “auténticas” feministas que son aquellas o aquellos que incluyen a las mujeres con las personas que al margen de sus caracteres biológicos divergentes se sentían mujeres, con tendencia bisexuales, homosexuales, transexuales, pansexuales o indefinidos. A las históricas que se batieron el cobre en épocas pre-democráticas las llaman transfóbicas, y si siguen por el mismo camino pronto le llamarán fascistas; si ya no lo hacen. Lo mismo pasa con la izquierda de la izquierda frente a la izquierda, que, a juicio de ellos, desde sus sentires, son la izquierda auténtica, puesto que la otra es otra cosa, pero no izquierda, y la derecha con la derecha de la derecha, viéndoles se ríen, entre ellos no reinan los sentimientos sino los intereses que les une.

Así las cosas, es muy posible que en los próximos años la izquierda de la izquierda contra la derecha viva mejor bebiendo las mieles del victimismo; otro concepto ya instaurado como alternativo en el gobierno de las apariencias y la melancolía.

Barcelona a 30 de mayo del 2023. RRCh

 

jueves, 18 de mayo de 2023

ETA, balón de oxígeno de la derecha.

     Aunque ETA como organización criminal que arrastra en su historia execrables asesinatos y gran demostración de cobardía haya desaparecido desde hace más de una década, las formaciones políticas de la derecha más rancia y heredera de los crímenes del franquismo la han rescatado del pudridero para darse aire de inmundicias.

Ahora esos mismos patrioteres españoles, como nada tiene que ofrecer a la ciudadanía en las próximas elecciones, sacan a pasear la historia de indecencia de aquella banda criminal para intentar intoxicar a la gente, y hasta puede que les salga bien, al menos entre sus fanáticos de emocionalidades depresivas.

 La técnica es la misma que todas las utilizadas por el nacionalismo patriotero; igual que la utilizada por los independentistas catalanes y los independentistas ayuseros de Madrid: ser víctimas; puesto que el victimismo enternece y se compra bien.

Es evidente; es una obviedad que BILDU está nutrida del cadáver de ETA, sus dirigente y candidatos vienen de ETA o de su círculo de aficionados; pero ¡coño!, no matan, se presentan a las elecciones y son la segunda fuerza política del País Vasco.

Me gustaría que esa derecha desnortada explicase qué quiren conseguir con la ilegalización de BILDU; qué alternativa más allá de quemar autobuses, amenazar y matar a los vecinos, e incendiar las calles, les darían ellos a los que hoy se conforman con votar a BILDU. ¿Qué? Pero al parecer nadie les hace esa pregunta.

No quedamos que en democracia por la vía constitucional y con el complimiento de las leyes se puede defender cualquier postura política que convalide el voto popular. ¿No quedamos en eso? ¿Acaso estos señores no han cumplimentado todos los requisitos que prevé la Junta Electoral Central en sus candidaturas? Ninguno de ellos está aún inhabilitado por sus anteriores crímenes por haber cumplido sus penas. Como tampoco lo están los candidatos de VOX y los del PP.

Y también hay qué decir, que este argumentario para segregar a BILDU o a los independentistas catalanes de las contiendas electorales, es igual de mala que la propiciada por la izquierda contra VOX con aquello del llamado “cordón sanitario”.

 Para derrotar a estos o a los otros con reglas democráticas, se ha de superar esa desesperante menesterosidad argumental de los políticos actuales; se habrá de hacer el esfuerzo necesario y posible para desmontar sus postulados, atacando a sus postulados con ideas, y no con pedradas y escupitajos a los portadores de tales ideologías.

 Por atacar a las personas por ser comunistas, separatistas, machistas, fascistas, franquistas, ateos, agnósticos o religiosos, por tales medios no dejaran de serlo; salvo que les convenzamos de que no lo sean. De lo contrario seguirán ahí, o serán más, más extremistas, más idiotas y peligrosos. Y qué ¿le haremos un cordón sanitario a todos?, O serán ellos los que nos acordonen cuando seamos minoría.

Barcelona a 18 de mayo del 2023. RRCh.

lunes, 3 de abril de 2023

YOLANDA DÍAZ, SIN LOS DE HUBIERAN PODIDO

 

No es que SUMAR fracase sin PODEMOS, es que con PODEMOS no se puede. Podemos hoy no es otra cosa que la camarilla de Pablo Iglesias que integra a unos pocos que no tienen más aspiraciones que conservar los ingresos económicos que le puedan dar sus cargos a expensas del erario, como fruto de su arrogancia en defensa de un dogmatismo enfermizo de exclusiva confrontación.

 Iglesias puso a dedo a Yolanda Díaz, posiblemente sin consultarla previamente, partiendo que era suya y que ella actuaría a su dictado, y esta vez, le salió mal, puesto que Yolanda nunca fue de él.

 No es nada raro que ahora Pablo Iglesia defienda unas primarias “abiertas” después de poner a dedo a Yolanda sin primarias, y eso sucede porque ha visto que, si no coloca a los suyos en las listas electorales en los primeros puestos para que puedan salir electos, su preminencia de macho alfa se va al garete.

Pablo Iglesias ha sido un fraude moral y político, pero como cuenta con muchos fanáticos, unos auténticos y otros criados a pesebre, intentará hacer todo el daño que pueda a Yolanda y a su formación Sumar. Hoy por hoy Yolanda es su mayor enemigo, y él preferirá que en las próximas elecciones gane la derecha a fin de que con su gritones y gritonas, contra la derecha vivan mejor, como aquellos que contra Franco vivían mejor. Y ojalá le salga mal.

Yolanda es para Iglesias su mayor enemigo, no porque ella quiera serlo, que no quiere, sino porque Iglesias sobrevive  en la confrontación, en el cuánto peor mejor. Si Sumar consiguiera en la próxima legislatura hacer un gobierno de coalición con el PSOE de Pedro Sánchez, Iglesias desaparecería o se unirá con los separatistas catalanes y vascos, puesto que su vocación se halla en segregar, dividir, enfrentar; no le interesa ser alternativa puesto que no tiene ni quiere tener nada que ofrecerle a España; y a Yolanda no le interesa ganarles a los fascistas sino ganar un país, y por ello es la antítesis de Iglesias.

El Podemos de Iglesias no estuvo negociando con Yolanda para acompañarla el 2 de abril cuando ella se postuló como presidenta del gobierno para las elecciones generales de diciembre; no, solo la presionó para poner a los suyos que él maneja en los puestos claves de las listas; a él solo le preocupan las listas no el programa, le importan los “quienes” no el “para qué”. Y Yolanda resistió, y al resistir se ha convertido en la enemiga de Iglesias a batir, y consecuentemente en una esperanza.

Barcelona a 3 de abril del 2023.- RRCh.

miércoles, 29 de marzo de 2023

MUJERES ALQUILADAS PARIENDO PARA RICAS

 

Las fotos de una revista del corazón rosa sacan a una señora española y popular de 68 años saliendo de una clínica de EEUU (USA), en silla de ruedas con un bebé en brazos que es de su propiedad.

 Ya dicen en la misma revista que esa señora de edad avanzada para tal cometido, no parió a la criatura.

Tampoco parece factible que haya aportado un óvulo suyo susceptible de ser fecundado, lo que implica que necesariamente con óvulos de terceras la parió otra mujer que no sale en la revista ni en ninguna otra publicación.

 La señora mayor, española y popular invirtió un dinero importante en adquisición del bebé, dinero que muy posiblemente ya rescató -restándole a su favor algún beneficio económico-, con lo que cobró de la revista que revende tales venturosas circunstancias.

La revista que no es una oenegé ya hizo previamente sus cuentas con las que concluyó que el pago a la señora mayor, española y popular, lo rescata con creces mediante la exclusiva que miles de personas comprarán, y hasta se emocionarán, pensando que esa señora mayor hace unos años vio morir a su hijo a edad temprana y gracias a ese bebé la señora tendrá una razón para vivir, y tienes derecho, se lo merece, le dará amor, mucho amor.

La mujer invisible que parió al bebe de la foto, antes de ser contratada para tal fin hubo de pasar por varios exámenes médicos y análisis sobre sus orígenes genéticos, su raza,  la idoneidad de sus óvulos, su útero, su estado físico para iniciar el proceso, y habrá tenido que asumir en un documento con cláusulas de secretismos  que sería sometida a un seguimiento exhaustivo durante el embarazo a fin de ir satisfaciendo los deseos de la señora mayor y extranjera de ver constantemente imágenes de las ecografías de la criatura en gestación.

La mujer invisible, debió comprometer su anonimato y el conocimiento de que cuando pariera nunca más sabría del destino de su hijo/a, ni podría pretenderlo.

La invisible mujer que parió al bebé -una niña-, seguramente cobró el tres o el cinco por ciento del coste que por ella pagó la señora mayor, española y popular, y que traerá a España como hija legal.

 La mujer invisible que lo parió posiblemente sufragará el coste de unos meses de subsistencia con el dinero que de la transacción le den los gestores del contrato, hasta que los intermediarios del negocio le presenten otra ofertante para el uso de su capacidad reproductiva en la generación de otro bebé; o no la llamen más.

La niña en cuestión seguro que, si antes no lo sabe, en su adolescencia conocerá que su madre no la parió, pero lo que seguro no sabrá jamás, quién, cómo y porqué, otra mujer de otro país, la gestó y parió por encargo.

 Es muy probable, que no exista otra figura más inmoral, repugnante, agresiva y opresora de los pobres, como el alquiler de mujeres pobres y necesitadas pariendo para las ricas; y lo que es el colmo de la inmoralidad es que las ricas que compran niños a los pobres encima intenten enternecer a su entorno vendiendo su historia, que la compra una revista de amplia tirada para revenderla como algo valeroso.

Barcelona a 29 de marzo del 2023.- RRCh.

martes, 21 de febrero de 2023

Los extremos de la izquierda que se hacen fascistas

 

 

Al parecer el escenario ideológico, ético y moral de los humanos, se puede esquematizar como un aro semi abierto en el que los extremos se rosan, pero no se tocan y si lo miramos desde el centro, una punta queda a la derecha y la otra a la izquierda. Tales extremos, precisamente por su cercanía, y aquello de que el rozamiento hace el cariño, se atraen al compartir un lugar central entre ambos extremos.

Hoy resulta preocupante, cuando no pavoroso, observar como una parte sustancial de la extrema izquierda se hace fascista y sin complejos se revuelca juntos en el barro con los fascistas de la derecha, compartiendo sus esencias militaristas, segregacionistas y especialmente sus creencias redentoras. Los creyentes de la izquierda fascista hacen oídos sordos y se muestran voluntariamente ciegos ante las atrocidades ejecutadas por embrutecidos sátrapas como Daniel Ortega y su hada madrina Sra. Murillo, ante Maduro y ante el entenado castrista Diaz-Canel, entre otros.

 Y así los fascistas de izquierda no ven ni oyen, ni quieren ver ni oír, las desgracias que viven las personas que curiosamente se expresan en el mismo idioma que los criminales Ortega, Maduro y Díaz-Canel, y contentan su menesterosa ética y disminuida moral, comparando a éstos verdugos de su propia gente con las ciertas y maléficas acciones ejecutadas por los Estados Unidos de Norte América y todas las maldades del capitalismo occidental; con ello se siente satisfechos, comprenden y callan. Los fascistas de derechas comprenden y aplauden a los bolsonaristas, los pinochetistas y a los trumpistas, entre otros.

 Pero resulta que ahora han encontrado un común denominador en ese libertador universal llamado Vladimir Putin, y los fascistas de izquierda se hermanan con los fascistas de derecha, ante el enemigo común que para ellos es el capitalismo occidental cristiano. Putin para estos fascistas de izquierda y derecha, no se sustenta en una oligarquía que viven en mansiones y se mueven en coches, yates y jet de lujo; no ha invadido a Ucrania matando a miles de ciudadanos; no, la quiere liberar; no mata y manda a matar a los pobres rusos; no, ellos se apuntan henchidos de patriotismo liberador de un Estado sin cloacas; Putin no alimenta a mercenarios desalmados. No. Hemos de hablar con él de buenas maneras y conseguiremos la paz ecuménica dejando las armas. Es fácil. Y en Nicaragua, al prócer Daniel Ortega dejémosle que limpie el patio de malas hieras, como Dios manda…

Barcelona a 21 de febrero del 2023. RRCh.

viernes, 10 de febrero de 2023

El consentimiento en las relaciones sexuales

 

Parece cierto que cuando se redacta y luego se pone en vigor una ley penal, es para impedir conductas humanas indeseadas, y una vez prohibidas tales conductas, castigar a los que la quebrantan.

El castigo al parecer tiene varios objetivos esenciales, unos sobre el infractor, que por un lado se le aparte, recluyéndolo, de la sociedad que agredió, se le repruebe por lo hecho a fin de escarmentarle y reeducarle, además de hacerle retribuir el daño causado económicamente evaluable y que tal castigo actúe como reparación moral a la víctima que padeció en su persona los efectos del hecho prohibido. Ante el resto de la sociedad, el efecto perseguido consistiría en que el castigado sirva de ejemplo de lo que le sucedería a otro si realizara el mismo acto prohibido. Con el fin último de prevenir futuras comisiones delictivas.

La posibilidad de concluir que, fuera de dudas, el hecho prohibido sea atribuible a una persona concreta, que además lo haya cometido en plenas facultades para el gobierno de su persona y con la conciencia de haber querido actuar en contra de la prohibición, y la imposición de su consecuente castigo, se la hemos atribuido a los jueces, que en principio tienen la formación jurídica suficiente para encajar o subsumir el hecho acaecido en las normas penales que lo prohíben.

El juez o el tribunal de jueces, que han de llegar a teles conclusiones e imponer las correspondientes penas, nunca fueron testigos del hecho que enjuician; ellos no estaban allí y no lo vieron cuando sucedió.

Por ello que se han de basar en las pruebas que se presenten contra el presunto responsable del quebranto de la prohibición. La persona juzgada comienza a serlo partiendo de que se presume inocente, salvo que él mismo haya asumido de inicio, de forma verosímil y con pleno conocimiento de los hechos, que efectivamente cometió conscientemente y adrede el hecho prohibido, cosa que sucede en ocasiones muy escasas.

 De ahí, y en tanto que el acusado tiene la presunción de inocencia, si niega los hechos o afirma una versión incompatible con la comisión del delito, será el acusador quien haya de probarlos. De no ser así nos situaríamos en un escenario inquisitorial, en el que el culpable tendría que probar hechos negativos, es decir que no fue o no estuvo allí, o acreditar que fue otra u otras personas quienes lo cometieron.

Las pruebas se encaminan a verificar que el hecho objetivamente prohibido se produjo y, quien quebrantó la prohibición es una persona concreta dueña de sus actos y conocedora de la prohibición. Para ello puede ser suficiente el contraste de lo declarado por la persona que lo denuncia con lo que declara la persona denunciada; ello valorando la credibilidad del denunciante por los detalles verosímiles que aporte, la forma en que los expone en cuanto a seguridad en sus manifestaciones verbales y gestuales; contrastado decía, con lo creíble o no de lo que exponga el denunciado, todo ello vinculado con los indicios que se recojan en el escenario de los hechos.

Todas las relaciones sexuales que se inicien se desarrollen y concluyan sin el consentimiento de una de las personas que sea parte de ellas, siempre ha sido un hecho prohibido, un delito -y si el consentimiento fue sobrevenido después del inicio, no habrá denuncia-. Otra cosa será acreditarlo cuando la persona denunciada afirme que el inicio y el desarrollo hasta el final, fue consentido por la que dice que no lo fue.

Cuando el Art. 178 del Código Penal desde abril del 2010 decía: “El que atentare contra la libertad sexual de otra persona utilizando violencia o intimidación, será castigado…” ya partía que la otra persona que sufría el atendado contra su libertad sexual no había consentido, de lo contrario no existiría ningún atendado contra ella. Con lo cual el consentimiento era esencial para la inexistencia del delito; incluso en caso de sadomasoquismo la violencia se consiente en los grados que se pactan, partiendo de que no existe intimidación previa.

Como la violencia o la intimidación son actos o actitudes del agresor anteriores al inicio de la agresión, para con ello acto seguido obligar a la víctima a soportar los efectos criminales no queridos por ella; en otros casos sí que pueden existir actos no consentidos que no requieran esa previa intimidación o violencia, dado que se dan por sorpresa, sin que la víctima los viera venir, como sería el caso del que aprovechando una aglomeración de personas haga tocamientos libidinosos a otra al descuido -aunque generalmente hay un rechazo inmediato con palabras o gestos por quién la sufre-, no obstante y para ello, el Art. 181 del Código Penal decía: “El que, sin violencia o intimidación y sin que medie consentimiento, realicen actos que atenten contra la libertad o indemnidad sexual de otra persona será castigado…” .

 La cuestión sería distinta si además de la intimidación se debiera añadir la violencia, sería el caso que la ley dijera: intimidación y violencia (cosa que no dice), puesto que para intimidar no hace falta violencia física, ni la intimidación como violencia moral deja marcas físicas en la víctima, sino psicológicas, y muchas.

La ley hoy en vigor desde septiembre del año pasado en el Código Penal español dice en su Art. 178 “1. Será castigado (…) como responsable de agresión sexual, el que realice cualquier acto que atente contra la libertad sexual de otra persona sin su consentimiento. Sólo se entenderá que hay consentimiento cuando se haya manifestado libremente mediante actos que, en atención a las circunstancias del caso, expresen de manera clara la voluntad de la persona”; y en su segundo párrafo añade: se consideran en todo caso agresión sexual los actos de contenido sexual que se realicen empleando violencia, intimidación o abuso de una situación de superioridad o de vulnerabilidad de la víctima, así como los que se ejecuten sobre personas que se hallen privadas de sentido o de cuya situación mental se abusare y los que se realicen cuando la víctima tenga anulada por cualquier causa su voluntad”´.

 Al parecer el consentimiento se entiende otorgado cuando el emisor disponga del ejercicio de su voluntad y esta se ejerza libremente mediante actos que la expresen de manera clara en atención a las circunstancias del caso.

Partiendo que la persona denunciante pueda consentir libremente, condición principal que ha de residir en ella al ejecutar los actos demostrativos de su consentimiento; el receptor del consentimiento recibido mediante las actitudes (actos) de la otra persona, debe interpretarlos claramente con arreglo a las circunstancias del caso; circunstancias que, serían las previas, las de durante y las de después (todos los actos periféricos y circundantes). Con ello queda a la interpretación de buena fe de las dos partes qué actos son claros y cuáles no.

De ahí que, en un enjuiciamiento, si la persona acusada afirma que existió el consentimiento, negado por la persona denunciante, la prueba debe circunscribirse a los actos, a su claridad, y a las circunstancias del caso para determinar si el consentimiento existió. Y ello solo se puede inferir del interrogatorio de quién afirma y del interrogatorio del que niega la existencia del consentimiento, relacionándolos con otros indicios que se hubieran recogió del escenario dónde se produjeron los hechos.

 Ese interrogatorio cuando la víctima padeció una agresión sexual constituye de hecho una victimización secundaria, al revivir hechos traumáticos; pero si no se hace, el acusado no tiene defensa, ni en el caso que la víctima no sea tal, o su victimización se hubiera producido por el posterior arrepentimiento de haber consentido con actos claros en tales circunstancias.

 Ante todo ello, se habrá de admitir al amparo de los derechos constituciones fundamentales, como es la presunción de inocencia, que el enjuiciamiento se inicia con una persona que afirma contra otro haber sufrido unos hechos delictivos, y la otra que los niega; y solo al final de juicio y con una sentencia firme una persona será condenada, y será víctima la que padeció el mal infringido por aquel. Si se empezara con un culpable y su víctima, no harían falta ni jueces ni enjuiciamiento, si acaso, solo resultarían útiles para determinar cuántos años de cárcel le corresponde.

Barcelona a 9 de febrero 2023.-