lunes, 28 de julio de 2014

Jordi Pujol, ¿El Honorable?


 

 
          No hay mayor negocio que el nacionalismo. Es más lucrativo que la trata de blancas y que el tráfico de drogas. Para hacer fortuna con la prostitución se ha de comenzar por convencer a las mujeres que es una actividad como cualquier otra con la ventaja que se consiguen pingües beneficios económicos en poco tiempo y con poco esfuerzo. El tráfico de drogas se apoya en los consumidores, que se inician en el consumo para evadir preocupaciones y adquirir de forma rápida vigor y placer. Estos dos negocios a corto y medio plazo genera víctimas que al ser tan visibles la propia sociedad las acaba marginando y pidiendo que se les repriman; aunque los grandes beneficiarios amasan sus fortunas impunemente, ocultando que es el resultado de explotar a las putas y a los toxicómanos, ellos siempre procurar blanquear los beneficios simulando que se enriquecen en la legalidad, y los demás siempre mantenemos al esperanza de acabar con ello. Pero el nacionalismo tiene la virtud de que se queda, porque afecta a una amplia generalidad de personas que han de seguir defendiéndole, para no tener que marginarse ellos mismos, y se ha de adaptar la legalidad a sus deseos. La familia Pujol Ferrusola envueltas en la bandera catalana, hasta ahora, iban eludiendo cualquier responsabilidad en su enriquecimiento ilícito, arguyendo con gran éxito, que todo ataque a los Pujoles era un ataque a Catalunya. Y merced al nacionalismo que ellos mismos propiciaron, un importante número de catalanes se lo creyó, y cuanto más se atacaba a Pujol, más se cimentaba el pedestal de su gloria. Estando el Honorable Jordi Pujol por encima del bien y del mal, no se entiende cómo ahora le surgió la ocurrencia de “confesar” que tenía unos eurillos fuera de Catalunya y de España para no tener que pagar impuestos. Nos dice el Honorable que se trataba de una herencia de su padre de hace más de treinta años, y que no encontró el momento de declararlo, y que de eso, él es el único responsable. Es que en aquella época, a la que el Honorable se remite, pocos impuestos se pagaban en España. Ahora bien, es cierto que habiendo pasado tantos años la infracción está prescrita. Y la pregunta es ¿por qué ahora lo dice, si está prescrito y han pasados tantas décadas? Si se hubiera descubierto sin la colaboración del Honorable, era fácil atajarla diciendo que otra vez España atacaba a Catalunya tratando de ensuciar a una de las figuras más prominentes y respetada  de la Nación catalana. Era fácil decir que se trataba de un embuste más para desactivar las ansias de independencia. Siempre han dicho eso. Catalunya y los Pujoles  conformaban una comunión indisoluble.  La casta pujolista, con el Honorable patriarca a la cabeza, al parecer se han hecho de oro gracias al nacionalismo que todo lo lava y todo lo oculta, hace tiempo que está siendo investigado y al parecer Don Jordi ha tenido que sacrificar la torre para salvar a la reina. Ha tenido que sacrificarse él, con la esperanza de ser perdonado en atención a los servicios prestados a la patria catalana, y en atención a su edad; y ello para salvar a su prole. Con la confesión de una travesura antigua y de persecución imposible pretende ocultar las ingentes cantidades de dinero que se han llevado estos últimos años sus hijos y otros allegados mediante la exitosa gestión de la corrupción. Y puede que tenga razón en su estrategia, y que todo quede en aguas de borrajas con una regañina de nada. El nacionalismo español de los peperos que antes hacían la vista gorda cuando necesitaban a Pujol para hacer mayoría, con la cantidad de mierda que guardan bajo las alfombras de Valencia, Baleares y Madrid; con el tesorero preso por corrupto alimentado con indemnizaciones diferidas y simuladas y con mensajitos de ánimos del Presidente para  que sea fuerte, tampoco han de tener bastante con envolverse en la bandera española de la patria grande. Ellos tienen la pasta en Suiza, al menos el President Honorable y su prole la tienen en  Andorra que hablan catalán; o eso dice él.  El PSOE con Felipe y ex ministros socialistas en consejos de administración de grandes empresas privadas y los ERES de Andalucía enmarañados en la inmundicia, poca autoridad demuestra. ¡Y las Cajas de Ahorros!

La crisis económica y moral que vive hoy España es una bendición del cielo, las castas se están diluyendo, no hay dinero para tapar tanta boca, ni disimulo para ocultar tanta indignidad. Pero el nacionalismo seguirá siendo el mejor negocio, es el único que consigue mano de obra gratis. No olvidemos que en la conquista de América si bien se consiguió el  oro y la plata a cambio de espejitos, también las flechas de la indiada se llevó muchas vidas; el nacionalismo actual es más económico: con una banderitas, camisetas, gorras, escarapelas y algún eslogan ingenioso, se contenta al personal para que los pobre de un lado se entretengas riñendo con los pobres de enfrente.  Distinguiendo se divide, y de ahí los dividendos.

 
Barcelona a 28 de Julio del 2014. RRCH

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