viernes, 19 de enero de 2018

Pablo Iglesias y su “autocrítica” al PSOE.


El sustancial motivo por el cual PODEMOS sumó votos, cuando los sumaba, fue el rechazo de la gente a que se les  tratara como idiotas por  los políticos existentes. Iglesias lo superó: se ha autoconvencido que somos tontos del culo e insiste en el propósito de que nos sigamos tragando su bazofia como “nueva” política. Él llama autocrítica a la que le hace al PSOE. Su fracaso en Cataluña con su amiga Colau no se la explica. Su política de Izquierda fue proponer un referéndum pactado para que los separatistas catalanes pudieran decidir, pero se ahorró, y se sigue ahorrando decir cómo se viola la Constitución para hacerlo. Reformarla no está en sus planes, tanto que, cuando salió Carolina Bescansa con una propuesta de reforma él se la cargó. Ahora cuando Teresa Rodriguez desde Andalucía dice que hay que dejarse de banderas y ocuparse de las cosas de comer, se acuerda que él se olvidó de ocuparse y repite la frasecita. La corrupción que al él le interesa explotar en sus diatribas son solo las del PP; pero aún no se le ha ocurrido introducir el delito de enriquecimiento injusto en el Código Penal, y cuando el PSOE propone un impuesto a los ricos para sostener la pensiones solo se le ocurre decir que le copiaron la idea y se les adelantaron. Y ¿por qué no lo hizo él ante? En Cataluña se alió con los separatistas intentando que no se le notara mucho, pero ahora ni para disimular se le ha ocurrido, antes que se le adelanten, a plantear en el Parlamento catalán una comisión de investigación sobre las décadas de corrupción del partido de Puigdemont. Ahora que tenemos una sentencia del Caso Palau, dónde se nombra al Sr. Turull -actual lugarteniente del Sr. fugado-, como partícipe de los chanchullos con Ferrovial para llevarse la pasta de la gente. No ha caído aún Iglesias en que el huído a Bélgica era de Convergencia desde antes del tres per cent, con el tres per cent, y con la inflación al quatre per cent. Qué Pablito, ¿Puigdemont es de izquierda?’, y ¿la cosa de AGISSA cómo la llevamos? Pareces más falso que la República Catalana. ¿Tabarnia es un circo?, puede que sí, pero al menos hace gracia, y tú das asco. Ahora llamas al PSOE “los monárquicos”, pero ¿no eras tú el que le regalabas al Rey libros de Juegos de Trono, con tu idiota sonrisa?

Barcelona a 19 de enero del 2018. RRCh

miércoles, 17 de enero de 2018

PUIGDEMONT y su retorno.


 

Para el momentáneo regocijo de los carlistas, Don Carles Puigdemont en breve retornará a las Españas.  Será puesto en prisión como es debido y luego nombrado presidente de la Generalitat como es previsible. Y con suerte para los catalanes en un año y poco más, será condenado e inhabilitado como corresponde.

En Bruselas como no se ponga a dar clases de castellano tiene difícil la supervivencia, y ello en el supuesto que lo acepten como emigrante sin oficio aprovechable por los belgas. El partido en el que este Carlos se inició, Convergencia Democrática de Catalunya después de llevarse la pasta del “pueblo” y repartirlas entre sus amigotes, traspasó los bártulos al Partido Demócrata Catalán, con Don Artur Más al timón que puso a Don Carles de entenado o “correveydile” hasta que éste se emborrachó con banderitas y cuentos, tanto que subvirtió al Partido nuevo y lo convirtió en el patriótico Juntos por Catalunya, consiguiendo que su gente le votara por la lástima que él consiguió infundirles y la fuerza centrífuga del montón de mentiras que cultivó. Mas, se mandó a mudar, antes que sentenciaran la podredumbre de Convergencia, integrantes y sus sucesores.

Vendrá Carles, no por valiente que no lo es, sino por conveniencia y flojera, si no está un ratito como Presidente de la Generalitat, tendrá problemas para ganarse los garbanzos mientras esté preso y después. Quedarse en Bruselas sin oficio ni beneficio y pidiendo favores para arreglar los papeles, no es cosa para la que esté preparado, además le va a ir menguando la pasta que le envíen sus amiguetes, lo del tres y cuatro por ciento se pone cuesta arriba, y de dónde no hay no se puede sacar.

Vendrá para mantener el fervor de sus fieles y darle razones a Rajoy en la necesaria retroalimentación, hasta que se hagan ateos separatas y peperos. Cosa que pasará cuando vean que el invento les empobrece y la genialidad de Tabarnia como bobada les supera en seriedad. Y cuando la sopa boba se acabe, a otra cosa…

Barcelona a 17 de enero del 2017.- RRCh.

lunes, 15 de enero de 2018

PUIGDEMONT, el ahorrador.


Don Carles Puigdemont, padre del Conjunto Junts per Catalunya, hijo del Partit Demócrata Catalá, que a su vez es hijo de Convergencia Democrática de Catalunya que ha sido alimentada por el Palau de Música y el tres per cent que a veces era el cuatro. No todo lo que dice este tipo son chorradas.

El tipo tiene ideas que hay que analizar concienzudamente, eso de que un parlamentario no tenga que acudir al Parlamento, pudiendo votar mediante Internet tiene su aquél, y se ahorraría mucho. Piénsese que cuando un parlamentario llega al hemiciclo ya viene con el voto decidido por el jefe. Nunca se ha visto que uno de éstos cambie el voto al atender y ser convencido por las razones de un contrario. ¡Qué va! Ya vienen con la respuesta escrita sobre lo que va a decir el otro y la cantan aunque el otro diga otra cosa.  Esta idea del tipo es buena, aunque hay que desarrollarla. Se crea un sitio web, que sería el Parlamento, con videos y pestañas para pinchar y moverse libremente. Se le proporciona a cada diputado una firma electrónica, se ponen los discursos de cada uno, y se les da un tiempo para votar, votan y ya está. La web esa se tiene en cualquier sitio; en el que salga más barato, y los Palacios de los Parlamentos se destinan a cosas más útiles. No sé, a comedores populares de los Bancos de Alimentos, o a lugar de entretenimiento para menores de treinta y cinco años que viven con sus padres. Se ahorraría un montón. Incluso se podrían suprimir las sedes de los Partidos Políticos haciendo otra web, de forma que los tipos electos como diputados pudieran delegar en el que manda del Partido para que éste apunte el voto de todos en la web del Parlamento. No se podrían embargar sedes, que no existirían; y el tráfico de comisiones, mordidas y coimas viajarían por la red seguras y sin paradas, derechito a los paraísos fiscales. Se conseguiría reducir intermediarios. Y el funcionamiento del gobierno igual, por web o por video conferencia para contarse sus cosas en los consejos de ministros, luego votan, todo lo mismo como si estuvieran reunidos juntos y san se acabó. La idea es brillante, solo hay que ponerse a implementarla, y a ahorrar, incluso se podría ampliar el porcentaje, lo del tres por cent puede mejorarse, ¿por qué no el cinc por cent?, es más fácil de calcular, se calcula el diez quitando un cero y se divide por dos. Seguro que esto a Rajoy le vendría bien, es una idea sencilla y cualquier informático le pondría al día en un par de tardes, lo de los sms ya no se lleva y es inseguro, y siempre, creo, se puede nombrar a un tesorero virtual, que no se chive.

La gente lo entenderá, se trata de alimentarles con freses cortas y sencillas para que no se agobien, y repetidas para que no se olviden. Las banderas y los lasitos siempre estarán en los bazares de los chinos, y aunque quede algo de la crisis todos mantienen al menos una tele, y el móvil.

Barcelona a 15 de enero del 2018. RRCh.

viernes, 5 de enero de 2018

ELOGIO DE LA ESTULTICIA


 
Hace mas de  quinientos años, Erasmo de Róterdam en su Elogio de la Locura, decía: He querido de esta manera imitar a algunos de los retóricos de nuestro tiempo que se tienen por unos dioses en cuanto lucen dos lenguas, como la sanguijuela, y creen ejecutar una acción preclara al intercalar en sus discursos latinos, a modo de mosaico, algunas palabritas griegas, aunque no venga a cuento. Efectivamente, mi gente se complace más en una cosa a medida que de más lejos viene. Y si en ellos los hay que sean un poco más ambiciosos, ríanse, aplaudan y, según el ejemplo de los asnos, muevan las orejas a fin de que parezca a los demás que lo comprenden todo” Y al pobre Erasmo, los de la curia romana le decían: Ud. puso el huevo y Lutero lo empolló”, a los que él respondió: Si, pero yo esperaba un pollo de otra clase”.

Aquello dicho allá por el año 1500, ahora poco que ver tiene, salvo, claro está, que cambiemos las palabritas griegas por las palabritas en inglés; que el huevo lo puso Rajoy y Puigdemont lo empolló, y que Rajoy esperaba un pollo de otra clase. Aunque puede que aún quede en vigor en la nuestra actual curia política, lo de:  ríanse, aplaudan y, según el ejemplo de los asnos, muevan las orejas a fin de que parezca a los demás que lo comprenden todo.

En Tabarnia a 5 de enero del 2018. RRCh.

viernes, 29 de diciembre de 2017

TABARNIA


       Una de las afirmaciones que sustenta el nacionalismo es que, todos tenemos raíces en alguna parte. Lo de las raíces no es más que una floritura lingüística; todos tenemos piernas a diferencia de los árboles y con ellas podemos situarnos en las partes que nos de la gana o dónde nos obliguen las circunstancias. Aunque es cierto que, desde cuando nacemos y por unos años no podemos desplazarnos autónomamente, tiempo que aprovechan los demás para manipularnos con las cosas de las raíces, y generalmente lo hacen aquellos que no se han movido mucho y han sido convenientemente aleccionados por los que mucho se mueven.

        Luego viene lo de la sangre en consonancia con los apellidos, que ya es más gracioso porque cuentan los apellidos de presente a pasado y si llegan a la octava o novena generación ya se ponen el marchamo de ser de toda la vida, como si la sangre les haya llegado por generación espontánea a la novena generación previa a los portadores actuales. Es verdad que el lugar de nacimiento si además se ha estado allí al menos hasta pasar la adolescencia suele tener algún significado emocional, especialmente cuando se recuerda la infancia desde la edad adulta. Ese lugar suele ser muy restringido, de escasos kilómetros a la redonda, con el epicentro en la casa familiar, sin abarcar ni de cerca la total geografía hasta sus fronteras de lo que luego se hace llamar nación o patria. Esto no es más que el resultado de motivaciones exógenas efectuadas por la ideología de los voceros de la historia que acentúan los episodios que más les conviene para lo que quieren transmitir. El reparto de territorios con sus fronteras poco tiene que ver con el interés y bienestar de sus pobladores, aunque es verdad que algunos de éstos acaban convenciendo al resto con argucias emocionales que generalmente no van más allá de la propagación de la aporofobia. La intensión de segregar a los pobres.

De ahí que, lo de constituir la Comunidad Autónoma de Tabarnia (Barcelona y Tarragona) fuera de Cataluña y dentro de España, es una de las bobadas más geniales que han surgido en estos últimos meses, en tanto que pone a los separatistas/separadores frente al espejo. Y todas las bobadas si se cultivan y repiten, se pueden hacer serias. Veamos…

Barcelona a 29 de diciembre del 2017, RRCh.

martes, 19 de diciembre de 2017

CUANDO LA POLÍTICA SE CONVIERTE EN RELIGIÓN


Cuando esto pasa, y está pasando en Cataluña, la política deja de ser instrumento para corregir los problemas verdaderos y se convierte en pura fe en el más allá. La enajenación sobre el más allá, tiene ventajas incontestables: permite gozar de una ilusión sin la pretensión de verlas realizadas. Del más allá nadie ha vuelto para negarlas. El separatismo y el anti separatismo se esta convirtiendo en eso, una suerte de sustancia alucinógena que permite a los unos y a sus contrarios vivir fuera de la realidad. La realidad le es ajena. Cada uno se atrinchera en el relato de la negación del otro. El esfuerzo se concentra en disfrazar la inutilidad propia enfrentándola a la exclusiva y excluyente maldad de su adversario. La nada. Los separatistas y los anti separatistas se han emborrachado de nada; una nada materializada en banderas.  Que lo que han dicho los separatistas antes de declarar, insinuar o simbolizar la independencia era una sarta de mentiras ya no lo niegan ni ellos mismos, pero como toda religión sus postulados para ellos son otra cosa. Las mentiras corresponden a la discordancia entre la representación mental y la realidad, pero la representación mental de los separatistas trasciende a lo verdadero y va al más allá. La simbología alimenta sentimientos y mientras no falten los de la barriga, la digestión emocional está garantizada. Por tanto, enfrentar sus discursos con la realidad es una pérdida de tiempo. Y los antiseparatistas han entrado en el juego de perder el tiempo, intentando incrementar el unionismo al margen también de la realidad. Todo comen patria y engordan. La corrección de esta triste realidad solo pasa por la reforma de la Constitución, pero a nadie le importa la Constitución porque están en el propósito de la trascendencia. Patriotismo como religión agnóstica. Y a seguir en procesión con banderitas y cánticos…

Barcelona a 19 de diciembre 2017. RRCh.

lunes, 11 de diciembre de 2017

El apego a la manipulación


Hace ya más de 70 años que Erich Fromm trató de apuntar los motivos por los que demasiados humanos temen a la libertad. La lucha por la libertad fue sostenida por los oprimidos contra los privilegiados, aunque a la larga los que habían batallado por ella contra la opresión, una vez conquistada acabaron alineándose con sus antiguo enemigos para defender los privilegios obtenidos. Se preguntaba Fromm, ¿cómo podemos explicar la atracción que sobre tantas personas ejerce el sometimiento al líder como solución concreta o a la opinión pública como huida abstracta? Esa falsa conciencia que hace incompatible la realidad y su interpretación por parte de un grupo, y que debilita la subsistencia de la democracia, que solo encontrará su fortalecimiento con la expansión de la personalidad de los individuos si son dueños de su voluntad con un pensamiento auténticamente propio. Combatiendo esa tendencia a evadirnos de la libertad mediante la estandarización del individuo hacia una conformidad automática. Esa visión pesimista con disposición de abandonar toda acción social para refugiarnos en soluciones individuales o grupales. Con “El miedo a la libertad” Fromm intentaba explicar cómo y porqué los alemanes se habían hecho fascistas y siguieron a Hitler, cuando éste se convirtió en Alemania. Cómo y porqué los alemanes se habían hecho separatistas y desde ahí intentaron extrapolar su supuesta superioridad para dominar el mundo. Hace más de 30 años que Fromm murió, pero aún perdura la misma problemática que describió e intentó explicar, y en ciertas sociedades actuales parece reactivarse con otros nombres, posiblemente con menor intensidad finalista, pero con los mismos instrumentos: la misma manipulación. En estos tantos años transcurridos, aún no hemos perdido el miedo a la libertad, aunque los humanos hemos sido capaces de crear tecnología eficaz para comunicarnos y acceder a información veraz que nos posibilitaría un pensamiento auténticamente propio, hemos preferido repetir o hacer propio lo ajeno, consagrado la propagación de la manipulación como sucedáneo plácido a la fatiga de pensar por nosotros mismos. Sabemos que nos mienten, que nos manipulan, pero preferimos elegir entre lo menos malo con tal de no esforzarnos en ir a las fuentes y sacar conclusiones propias. La tecnología de la comunicación puede ser un camino idóneo para el ejercicio genuino de la libertad, pero el miedo a ejercerla nos está convirtiendo en meros rebotadores de frases antes de entenderlas. Cualquier ejercicio intelectual nos fatiga, hemos perdido el aprecio por lo durable.

 

Barcelona a 11 de diciembre del 2017.- RRCh